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Sor Juana a través de los siglos | Profesión escritora | Andrea Balanzario

  • Profesión escritora: Andrea Balanzario

cult-sorjuanainesdelacruzMuchos años de dedicada investigación requirió Antonio Alatorre, el sorjuanista más destacado, prolífico y riguroso, para reunir 490 textos sobre la recepción de la obra de Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, más conocida como Sor Juana, la Décima Musa. Son mil 400 páginas en dos volúmenes que consignan las reacciones de su público lector en el periodo de 1668 a 1910.

-Niña prodigiosa

Hoy es reconocida como una extraordinaria genialidad, cuya sabiduría le permitía hacer le permitió escribir su primera loa a los ocho años; sin embargo, esta niña y joven mujer tuvo que defender el derecho a capacidad intelectual,  en una sociedad que reconocía el derecho a ser inteligente al género masculino, pero no permitía el desarrollo de la inteligencia en seres dotados de estrógenos, incluso requiere justificarse por su inusual dote, “…Dios me inclino a eso, y no me pareció que era contra su Ley Santísima ni contra la obligación de mi Estado. Yo tengo este genio. Si es malo, yo me hice. Nací con él y con él he de morir”. No solo las letras fueron campo propicio para Juana Inés, todos los ámbitos del conocimiento de su época fueron espacios de conocimientoy dominio.

¿Varonil inteligencia?

Aquellos primeros lectores y críticos de su obra no pudieron incurrir en mayor dislate que calificar de “varonil” su inteligencia. Seguro pensaron en que un cerebro femenino era incapaz de la gran sabiduría y habilidad poética de Juana Inés, aunque no estaban errados del todo, la misma niña de Nepantla se disfrazaba de niño y luego de joven para soñar con su posible ingreso a la universidad. Su vida fue difícil, los mencionados textos de recepción, cuestionan la legitimidad de su obra, y cuando ya no pueden dudar del origen de ella, algunos la descalifican porque, simplemente, no toleran bien, el genio de una mujer.

Vigencia de Sor Juana

El valor de la monja jerónima no radica tanto en su natural inclinación por la composición poética, sino por su inflexible decisión a separarse del rol genérico del siglo XVII, decreto insoslayable por nacer mujer: fingirse incapacitada, fingirse falta de voluntad, fingirse sin intereses más allá de los autorizados para su sexo, fingirse… ¿por qué no decirlo? Estúpida. Por desgracia para sus múltiples detractores en vida, nada más lejano de la realidad, Juana Inés fue una niña y joven mujer excepcional cuya vida y obra continúa como un manantial de estímulo y ejemplo para la mujer que hoy desea ejercer al máximo sus capacidades.

Acércalas a la Fénix mexicana

No obstante, es la mujer privilegiada con acceso a los libros y los centros escolares quienes pueden tomar como ideal a Juana Inés, pero existe todavía un segmento importante de mujeres, no solo las rurales, también mujeres residentes en esta megalópolis que viven en plena Colonia, es decir, en épocas oscuras signadas por envidias hormonales, que por cierto, siguen incapacitando a niñas, jóvenes y mujeres de todas las edades solo por ser “féminas”.

A través de los siglos

Desde aquellos cuatro primeros tomos, editados, prologados y anotados por el primer sorjuanista, Alfonso Méndez Plancarte, publicados entre 1951 y 1957, pasando por una cantidad ingente de estudios, congresos, simposia, coloquios, novelas hasta el acucioso registro de Antonio Alatorre, “Sor Juana a través de los siglos”, libros coeditados por El Colegio de México, El Colegio Nacional y la Universidad Nacional Autónoma de México, la vida de esta singular niña nacida en la Hacienda de Panoayán, cercana a los volcanes, es ejemplar y su obra merece estar en cada biblioteca personal, familiar, escolar y universitaria. Gracias a la despierta inteligencia, la presencia de libros en su casa familiar, la paciente enseñanza de su abuelo y una voluntad tan fuerte como inagotable su inteligencia, Sor Juana es modelo y guía hoy, que todavía requerimos un “Día de la Mujer”.

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