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Punto de Vista

  • Jesús Michel

Sube y baja…

Recortes presupuestales de 170 mil millones de pesos en este año. Ajustes que afectan sectores prioritarios: salud, educación, alimentación. El secretario de Hacienda y el gobernador del Banco de México recibieron carretas de aplausos por las “oportunas medidas” para salvaguardar la macroeconomía. Y de parte de los industriales, los comerciantes y de los ciudadanos considerados de clase baja, se sumaron.

Porque bajaron las tarifas de energía eléctrica. Otros dijeron: se acabaron los gasolinazos, el gas no ha subido y vamos rumbo al paraíso.

De pronto, como la canción “todo se derrumbó”. El primero de julio aumentó el precio de las gasolinas, pero no en tres centavos por litro. Lo hicieron en 36. Todo el año que no subieron. Y hoy se elevan las de energía eléctrica en industria, comercio y usuarios domésticos de alto consumo. Y hace unos días, Banxico incrementó su tasa base y en automático todos los créditos contratados en tasas variables, se fueron al alza en más de a proporción del banco central.

¡Adiós control de la inflación! Con los incrementos puestos en marcha en menos de una semana, la inflación estaría por encima de los cuatro puntos como es el máximo estimado por el banco central. Quizá sumamente preocupante por que es el impuesto que le pega a los que menos tienen.

Del otro lado, que alguien nos diga la razón de los recortes, si se suplirían con el alza de lo que ya había bajado o se mantenía. A mayor abundamiento: recortes, sí. ¿A dónde irán los aumentos que permitirán recolectar miles de millones de pesos?