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“Sumisión” y la Francia de hoy / Rosamaría Villarello Reza

  • Rosamaría Villarello

Costumbre de fin de año y por las vacaciones navideñas, las recomendaciones de libros o de lecturas en general ya están a la vista. La que hoy me permito hacer a los lectores es una que además de haber aparecido en un momento crucial para Europa, y en particular para Francia, a fines del año pasado tiene el atributo de haber sido escrita con el tino de un observador de las transformaciones mundiales, en especial, las que se han producido ante el desencanto de la política y de los políticos tradicionales. El libro ya está traducido al español.

Michel Houllebecq, escritor francés no muy apreciado en determinados medios, controvertido, narra lo que según su novela “Soumission” –desde su perspectiva intelectual y académica y con una especie de “alter ego”, el también escritor del siglo XIX Huysmans- pasará en unas próximas elecciones en Francia, que ciertamente no son las regionales ocurridas en este mes.

Lo que destaco de la obra en estos momentos, es la lucha que se presenta entre las dos grandes fuerzas de derecha e izquierda, que hoy fueron una vez más las protagonistas de los comicios y en donde la ultraderecha de Marine Le Pen parecía que se alzaba como ganadora mayoritaria. Lo curioso es que ella aparece en la novela de referencia.

Los acontecimientos de París parecía que serían determinantes en los resultados del domingo, pero el electorado lo pensó mejor y aunque el Frente Nacional obtuvo más de 7 millones de sufragios, teniendo como bandera principal su postura antiinmigrante, no fueron suficientes para controlar a todo el país; pero sí quedó claro que los franceses prefieren a Sarkosy  que al propio presidente Hollande, a pesar de lo ocurrido el 13/11.

La novela de referencia es más bien un llamado (que no es una advertencia) de lo que ocurriría, según la percepción de  Houllebecq en el cercano de 2022, con la salvedad de que quienes triunfan son los del partido musulmán integrado por las varias generaciones de seguidores del Islam y sus ambiciones de crear una gran alianza con los demás países mediterráneos de la misma tendencia políticarreligiosa.

Por consiguiente, es de llamar la atención que a pesar de los actos terroristas, los franceses no hayan caído en la tentación de darle el voto a los de ultraderecha, aunque sí les dan un lugar preferencial como minoría, que podría seguir creciendo de no ser que la cordura se siga imponiendo en las decisiones de los votantes.

La desafección del electorado en otros comicios hoy no fue su tónica, sino que los galos salieron a votar hoy más que nunca, lo que puede interpretarse como su deseo de no dejarse intimidar y continuar su vida dentro de la “normalidad”.

La reflexión en torno a “Sumisión” vale la pena sobre todo porque refleja el ánimo y el sentir de muchos que como señalo en un principio, se han decepcionado principalmente de los políticos.

Y lo que hay que festejar, fuera del tema central del presente artículo, es que por primera vez, en un país musulmán, Arabia Saudita, hubo mujeres que fueron votadas y salieron a votar.