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Súper domingo mexicano

  • Mireille Roccatti

«novissimavoluntasservatur»*

El próximo domingo cinco, habrá de llevarse a cabo una jornada comicial, dura, compleja, difícil y de alguna manera definitoria en algunas cuestiones rumbo al 2018, en especial, una nueva composición del poder, nuevos equilibrios y acceso o alejamiento del acceso a recursos financieros que esto conlleva.

Los cargos de elección popular por elegirse en trece entidades son más de mil, exactamente 1009, 12 gubernaturas, 549 presidencias municipales, 388 diputaciones locales y los 60 constituyentes de representación proporcional en la Ciudad de México, razón por lo cual, intitule así, esta colaboración, parodiando esa costumbres de nuestros vecinos del norte. La verdad es que esta elección si incidirá con sus resultados en el porvenir del país y repercutirá para bien o para mal, para los partidos políticos, sus dirigencias y hasta para las denominadas candidaturas independientes.

Estos procesos electorales pese a lo anterior, no lograron entusiasmar mayormente, con excepción de algunos estados en razón de peculiaridades específicas, rivalidades locales y crecimientos opositores derivados de malos o pésimos gobiernos. Un ejemplo de lo anterior es Veracruz, aunque no intentaré en este espacio revisar cada elección de gobernador.

Otra característica de este proceso es que como nunca antes, fue una campaña de lodo, de “guerra sucia” de insultos, de privilegiar la descalificación del adversario sobre la propuesta, de anteponer la calumnia, la infamia antes de plantear soluciones, del denuesto en lugar del dialogo. Tanto ha sido el abuso que ya se plantea realizar reformas normativas para acotar los excesos.

Una característica adicional por la que habremos de recordar esta elección será la utilización de la denuncia penal ante la Fepade como arma de propaganda
electoral.

La mayoría de las formaciones políticas recurrieron a esta treta acusando y denunciando formalmente ante el órgano de procuración de justicia supuestas, o quizá en algunos casos, reales conductas ilícitas, pero cuya finalidad era hacer propaganda y acudían en tropel acompañados de “prensa amiga”, fotógrafos y camarógrafos, desvirtuando así, la acción legal.

¿Qué esperamos? Mucho me temo que el abstencionismo será muy alto. Que la ausencia en las urnas en la Ciudad de México será histórica, se espera que acudan a votar solo un 20 o 22 por ciento, lo que deslegitimara el mal llamado constituyente, al que de entrada se le niega hasta la posibilidad de redactar la Constitución, cuyo contenido está ya previsto en la Constitución Federal. Esperamos también más como esperanza que como certeza que sea una jornada específica, pero es posible esperar  actos reprobables en Tamaulipas, Veracruz y Oaxaca. Ojalá no.

*«La última voluntad es la que prevalece».