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Superarnos

  • Alejandro Díaz

  • Alejandro Díaz

En menos de dos meses un personaje astuto, calculador y con conocimientos muy limitados, tomará posesión del Gobierno del país con la economía y las Fuerzas Armadas más poderosas del planeta. A pesar de no saber exactamente lo que hará Donald Trump cuando tome posesión, no es opción quedarnos cruzados de brazos. Aunque durante la campaña electoral él habló de más y con desconocimiento, sus afirmaciones fueron más producto de prejuicios que de una adecuada información.

El muro fronterizo es buen ejemplo. Ofreció construirlo a todo lo largo de la frontera (3,185 Km) sin especificar (seguro sin saber) que ya existen 1,100 Km comenzados a construir en 1994. Tampoco parece saber que en casi la mitad de la frontera (1,455 Km) construir un muro es impedir el acceso al río que sirve de frontera a sus compatriotas y a la vida silvestre.

Su ignorancia no debe ser impedimento para que México se prepare para atender sus amenazas de campaña: expulsar millones de indocumentados y terminar con el TLC. En el primer caso, Trump advirtió hace poco que expulsaría “de inmediato hasta 3 millones de migrantes delincuentes y luego determinará qué hacer con los otros 8 millones”.

Suponiendo que la mitad de ellos son mexicanos y llegarán en los próximos cuatro años ¿estamos realmente preparados para recibirlos con ofertas de trabajo y vivienda?

En el caso del TLC los retos son aún mayores. Con la sola amenaza de “renegociarlo o cancelarlo apenas tome posesión”, muchas inversiones se han detenido y el flujo de salida de dólares, incrementado. Con gran incertidumbre se realizan exportaciones, pero las ampliaciones se han detenido. Si llegado el 20 de enero, en su toma de posesión, Trump confirma el inicio de la negociación del tratado, tendremos un semestre muy agitado y al final del mismo nos encontraremos con una economía lastimada y con un gran desempleo. Aunque hasta el momento no ha hecho mayor cosa el Gobierno, debíamos esperar que al menos reduzca su gasto corriente y el desperdicio, inhiba la corrupción y la impunidad, así como que mejore la ley fiscal para facilitar la creación de empleos.

Para que la producción de bienes manufacturados y de hortalizas no se deteriore demasiado por cambios (o el fin) del TLC requerimos fortalecer el mercado interno, además de encontrar nuevos clientes en el resto del mundo. Para lo primero, prefiramos comprar productos y servicios nacionales sobre los extranjeros. Si se desea viajar, que sea en México, conociendo el país y sus numerosos atractivos. Sin llegar al extremo de boicotear productos extranjeros, prefiramos los nacionales que compitan en precio y calidad, incluso si hay que pagar un ligero sobreprecio.

Cuando en la vida encontramos dificultades podemos considerar si las resolvemos solos, o las enfrentamos con otros, pero nunca será opción no hacer nada. Si las dificultades se ignoran o no se enfrentan, nos arrastrarán. No nos allanemos o estaremos perdidos.

daaiadpd@hotmail.com