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Sutilezas

  • Yolanda de la Torre Valdés

  • Yolanda de la Torre V.
  • Habemus Constitución CdMx

Quienes durante meses trabajamos en la elaboración de la Constitución Política de la Ciudad de México, vivimos con gran orgullo, personal y colectivo, entregarla el pasado 5 de febrero, fecha exacta del primer centenario de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917.

Se trató de un complejo ejercicio de pluralidad política, en el que participamos 100 Constituyentes, 60 en elección directa de lista presentada por los diferentes partidos políticos de la Ciudad de México y 40 designados, conformándose así una pluralidad de representantes de diferentes partidos, de otras representaciones legislativas y por supuesto personalidades de diferentes épocas del ejercicio político tanto de la Ciudad de México, como de esta patria que nos enorgullece. Estuvimos laborando en la vieja casona de Xicoténcatl, en el Centro Histórico, antigua sede del Senado de la República.

Esta nueva Constitución, mantiene algunos aspectos en los que ya se había avanzado previamente en legislación local como el reconocimiento de los matrimonios igualitarios y la integración de familias LGBTTTI, con o sin hijos que se encuentren bajo la figura del matrimonio civil, concubinato o algún otro tipo de unión civil.

Por otra parte, en su artículo 6, designado como “Ciudad de Libertades y Derechos”, se expone un concepto no abordado por las leyes locales con anterioridad, se trata del derecho a una muerte digna, donde se indica que “Toda persona tiene derecho a la autodeterminación y al libre desarrollo de una personalidad. Este derecho humano fundamental deberá posibilitar que todas las personas puedan ejercer plenamente sus capacidades para vivir con dignidad. La vida digna contiene implícitamente el derecho a una muerte digna”. Es así que una persona puede optar con libertad por dejar de recibir tratamiento médico o una extensión artificial de la vida, cuando su estado de salud ya no le permita existir con dignidad.

Ya en temas de otra índole, la nueva Constitución Política de la Ciudad de México, contempla el uso terapéutico o médico de la marihuana, aunque algunos Constituyentes argumentamos que este tema no era facultad de una Constitución local, sino de la Ley General de Salud y que tampoco era motivo de tratamiento de una norma constitucional, finalmente quedó por voto de la mayoría. Considero será este caso una de las leyes secundarias que con seguridad serán motivo de una mayor controversia. El apartado correspondiente describe que “A toda persona se le permitirá el uso médico y terapéutico de la planta conocida como cannabis sativa, indica, americana o marihuana y sus derivados, de conformidad con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la legislación aplicable”; esta legislación aplicable se refiere a la Ley General de Salud y se precisa en un artículo transitorio.

Uno de los temas innovadores y de una gran demanda ciudadana en la primera Carta Magna capitalina es el relacionado con el retiro de fuero constitucional a los servidores públicos de la Ciudad de México, lo que está contemplado en el Artículo 66 de “De la responsabilidad penal”, donde se explica con detalle que aquellas personas que ocupan cargos como servidores públicos, son imputables por los delitos que cometan durante el tiempo de su encargo. Es decir, que los servidores públicos capitalinos que caigan en la comisión de un delito o falta administrativa, podrán ser juzgados por ello, incluso sin importar que se encuentren o no en funciones, del mismo modo que cualquier ciudadano, sin goce de tipo alguno de impunidad.
* Senadora de la República

**Diputada Constituyente de la Ciudad de México

yolandadelatorre@senado.gob.mx