imagotipo

Temporada de huracanes…

  • Gabriela Mora

Franklin, tal es el nombre del primer huracán que se formó esta temporada de estos fenómenos meteorológicos en el Océano Atlántico –sabemos que la época comprende del 1 de junio al 30 de noviembre-; aunque lo habían precedido las tormentas Arlet, Bret, Cindy, una tormenta anónima, Don y Emily, Franklin ha sido la primera en alcanzar el grado de huracán entrando el pasado miércoles por Veracruz, aunque sus efectos se hicieron sentir durante la semana en casi todo el territorio nacional.

Pero, no fue Franklin el único fenómeno de vientos fuertes que abatió a este México nuestro: a lo largo de estos últimos días, el PRI ha concluido los trabajos de su XXII Asamblea Nacional, caracterizada por dos situaciones  un tanto especiales, por un lado, el trabajo interno  realizado por Enrique Ochoa como presidente del partido, habiendo emprendido un  loable esfuerzo por combatir la corrupción, incluyendo en los trabajos de la Asamblea una mesa temática para generar propuestas que le permitan al PRI prevenir casos como los vistos con exgobernadores; además, ha recorrido el país para escuchar a todos los priistas y a la ciudadanía, convocó a la Asamblea y la abrió a todas las voces del priísmo en afán de ser escuchadas, provocando inclusión y unidad en el entorno priísta; finalmente, se ganó la elección del Estado de México (el más importante previo a las elecciones presidenciales y uno de los principales bastiones a lo largo del territorio nacional), y en Coahuila, ya veremos…

Sumado a lo anterior, la Asamblea del PRI se ha dado en un momento en que el gobierno federal ha dejado de dar motivos para críticas y al menos en apariencia, tiene una buena racha… Cuando menos así se percibe en materia de estabilidad y desarrollo; México retoma un buen nivel en materia de turismo a nivel mundial, Standard & Poors ha otorgado una calificación estable, destaca  la inversión extrajera en el corredor industrial Querétaro-San Luis Potosí, el peso se ha recuperado  frente al dólar, y bueno, a ver qué sucede con la renegociación del TLC, pero no pinta tan desastrosa como se preveía; se habla de una histórica generación de empleos –¿será?-,  y  superávit del IMSS, lo que significará una sustentable mejoría en el funcionamiento de la institución, y por ende, de los servicios a la ciudadanía.

Por su parte, el panorama de la oposición luce desorbitado ¿en verdad se pretenderá una alianza entre el agua y el aceite como lo son PRD y PAN?  Y, ¿qué decir de la corrupción y vínculos delincuenciales que se observan al interior de Morena?

Previsiblemente el huracán priista alcanza vientos y fuerza en una buena parte del territorio nacional, mismos que difícilmente logrará dispersar una oposición desorientada, dividida y  sin visión de futuro…

Pero, vayamos ahora al tercer huracán en turno: se trata de la increíble  y muy triste situación en la que se ven involucrados dos hombres públicos, figuras populares reconocidas en el ámbito nacional e internacional: Rafa Márquez y Julión Álvarez.

El ídolo futbolístico Rafa Márquez, figura a nivel mundial, que no sólo le ha dado victorias a México mediante la Selección Nacional, sino que a través de los años se ha convertido en modelo para niños y jóvenes que sueñan en ser como él… A reserva de lo que arrojen las investigaciones y las pruebas que logre acumular en su defensa, hoy por hoy Rafael Márquez, reconocido futbolista a nivel mundial, es involucrado con el narco.

Derivado de una investigación realizada por autoridades de la DEA en  Estados Unidos, se ha revelado que tanto el jugador,  como el cantante de banda Julión Álvarez, tienen vínculos con  una red de prestanombres de Raúl Flores Hernández, un narcotraficante relacionado con los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación que, por cierto, fue detenido hace unas semanas en territorio estadounidense