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Terrenitos para cuates y parientes

  • Ramón Ojeda Mestre

Ramón Ojeda Mestre

Es de tal magnitud el robo de predios propiedad de la nación, que no puede quedar impune. Todos estos linchamientos virtuales a gobernadores, exgobernadores, funcionarios, ministros y satrapillas locales o federales nos han permitido escandalizarnos y enojarnos con la desfachatez con que se hacen de mansiones ostentosas o de terrenos para sus negocios y trastupijes, pasándose, por el momento, el artículo 27 constitucional y las leyes sustanciales por lo más deleznable de su fenotipia, en particular la Ley General de Bienes Nacionales, con la cual serán crucificados, muertos y sepultados, aunque resuciten a los seis años.

Había un organismo que se llamaba la CABIN que es la Comisión de Avalúos de Bienes Nacionales y otro el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (INDAABIN), órgano desconcentrado de la Secretaría de la Función Pública, cuya misión es administrar el patrimonio inmobiliario federal y paraestatal optimizando su aprovechamiento, así como proporcionar servicios valuatorios a la administración pública federal y otra cosa es lo que inauguraron hace un par de días, en plena crisis nacional, que es el Centro del Patrimonio Inmobiliario.

En el evento estuvieron presentes Juan Manuel Portal Martínez, auditor Superior de la Federación; María Teresa Castro Corro, representante de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público; Soraya Pérez Munguía, presidente del INDAABIN; José Vargas Zempoaltécatl, subsecretario de Responsabilidades Administrativas y Contrataciones Públicas de la Secretaría de la Función Pública; Mercedes de Vega Armijo Martínez, directora general del Archivo General de la Nación; gral. de Div. D.E.M. Alejandro Saavedra Hernández, Inspector y Contralor General del Ejército y Fuerza Área de Sedena; Jorge Silva Morales, Oficial Mayor de la Ciudad de México, Salvador Villalobos Gómez, presidente Ejecutivo del Consejo de la Comunicación, Virgilio Andrade Martínez, director general de Bansefi; Pedro Pablo Treviño Villarreal, director general de la Lotería Nacional. Usted los conoce bien, no necesito decirle más, además de invitados de instituciones y organismos de la sociedad civil y representantes de oficinas del Gobierno federal.

Los Estados tienen sus propias comisiones o institutos y leyes para la tutela de los bienes patrimoniales inmobiliarios de sus entidades, pero eso se ha vuelto más peligroso como lo hemos visto en los escandalosos asuntos y transas de los inmuebles del Estado de México, Quintana Roo, Veracruz, Sonora y Guanajuato entre muchos otros.

El Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales es un organismo público desconcentrado de la Secretaría de la Función Pública, cuyo objeto es administrar y valuar el patrimonio inmobiliario federal y paraestatal, así como procurar una Administración Pública que cuente con los inmuebles adecuados para el pleno ejercicio administrativo. Desconcentrado quiere decir que recibe órdenes directas del secretario.

Que haya corrupción en el Gobierno federal o en los estatales municipales es grave, pero que ello se opere en los bienes de la nación, en las tierras y aguas de la nación, es vesánico, monstruoso y tenemos que revertirlo a como dé lugar, nos tarde lo que nos tarde y nos cueste lo que nos cueste.

Parece que en algunos lugares ya empezaron. No es suficiente. Necesitamos que sea en todas las entidades. No nos volvamos más cínicos e indolentes. Ya basta.
rojedamestre@yahoo.com