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Todo cambió / Punto de Vista / Jesús Michel Narváez

  • Jesús Michel

Pasaron 72 años para que el país dejara de tener en su geografía 29 Estados, 2 territorios y un Distrito Federal. El 8 de octubre de 1974, Quintana Roo y enseguida Baja California Sur dejaron el estatus que les impedía tener gobernador electo, congreso local y alcaldes.

Con las iniciativas del presidente Echeverría, desaparecieron los territorios. Se completaron 31 Estados y un Distrito Federal. Sin embargo, desde aquellos tiempos brotó la inquietud: hacer de la capital del país el Estado 32, considerado en la Constitución de 1857 y ratificado en la de 1917. De darse el paso surgiría el Estado de Anáhuac.

En la lucha por cambiar el Distrito Federal, cuya gobernanza estaba en manos del Presidente de la República, quien nombraba a los regentes y éstos a los 16 delegados políticos, los partidos Acción Nacional y de la Revolución Democrática jugaron un papel importante. El Revolucionario Institucional se resistía. Hubieron de transcurrir 41 años para que se formalizara el nacimiento del Estado 32, se pasará de Distrito Federal a Ciudad de México, capital del país sede de los Poderes de la Unión.

Sin duda, un paso trascendental. ¿Qué pasó que se le dio tan poca importancia al hecho?

No lo sé. Porque la Nación ya no tiene Territorios Federales ni Distrito Federal. Y eso, aquí y en el Everest es de tomarse cuenta.

Que si seremos de primera y ya no menores de edad, es lo de menos. Lo fundamental es el rescate de los derechos políticos plenos. ¿No valía la pena destacar el hecho?