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Todos contra todos

  • Eduardo Andrade

  • Dr. Eduardo Andrade Sánchez

-¡Caray, qué buena noticia! ¡Los pobres ya ganan treinta por ciento más! Ahora sí, seguro, se acabará la pobreza.

—¿Realmente lo crees? o vienes hoy derrochando sarcasmo.

— ¡Cómo no lo voy a creer! si lo dice una institución prestigiada y ¡autónoma! como el Inegi.

— ¿No te has enterado de la bronca que le armó el Coneval por cambiar las medidas para hacernos creer que vamos mejorando?

—¿Qué es el Coneval?

—El organismo autónomo que mide la pobreza: Consejo Nacional para la Evaluación de la Política Social.

— ¿Es distinto del que hace la evaluación educativa?

—¡Claro! Ese es otro organismo autónomo: el INEE.

—O sea que tenemos un organismo autónomo para medir la miseria y otro para medir la ignorancia ¿y no tenemos uno para medir la estupidez?

—Sí, como no, el INE, otro organismo autónomo.

—Tú eres el sarcástico y me acusas a mí; pero ¿no dijiste que el INE evalúa la educación?

—Dije el INEE, con doble “e”, Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, el que se peleó con la SEP porque se metió a corregir el método para evaluar la educación.

—¿Qué no los que tenían bronca eran los del IVAI?

—Sí, pero en ese organismo autónomo los que se agarraron del chongo fueron solo los consejeros.

—Bueno, pero los del INE de una “e” nomás quieren construir su edificiote sin pelearse con nadie ¿verdad?

—¡Qué mal informado andas! ¿Te parece poco el lío con el Tribunal Electoral al que acusan de propiciar la desobediencia a la ley?, y sin contar lo del “gran jefe chichimeca”.

—Eso ni llegó a pleito, fue pura burla y menosprecio. Volviendo al Inegi ¿por qué no le crees? ¿Qué hizo?

—Te lo simplifico así: imagínate que tienes una distancia de 100 millas, pero cambias la unidad de medida a kilómetros y donde antes tenías 100 ahora tienes 160.

—¡Pero eso es lo mismo!

—Pues…sí, pero parece una cantidad mayor, el número impacta más. La percepción cuenta, eso lo saben los comerciantes que ofrecen un artículo a $99.90 en vez de a $100 para que te parezca más atractivo el precio.

—No creo que el Inegi haya hecho eso, solo ajustó el método de medida para que la gente no lo engañe diciendo que gana menos de lo que recibe.

—Puede ser, aunque suena más lógico que eso lo hagan los ricos para que no los agarren fuera de la base por no pagar impuestos; no me imagino a un infeliz que apenas saca para comer diciéndole al encuestador que gana menos.

—¡¿No me digas que lo que hacen es una encuesta?! ¡Con razón están mal los resultados! Ya la única encuesta en que la gente dice la verdad es cuando responde al ingenuo que pregunta: ¿le gustaría contestar unas preguntas para una encuesta?: ¡NOOO!

—El caso es que el Inegi, para corregir las mentiras que le dicen, ahora también parece estar diciendo mentiras, aunque no lo sean; pero así como sus técnicos percibieron que la gente los engaña sobre su ingreso, muchos perciben que los quieren engañar haciendo aparecer que somos menos pobres. Y ahora la oposición lo aprovecha para decir que el Inegi quiere ayudar al Gobierno.

—¿Pero qué no la forma de medir la cambió un director del Inegi que venía del PAN?

—Eso es lo raro. Chance realmente quería mejorar la medición, pero unos sospechosistas piensan que fue plan con maña para que la nueva dirección cayera en la trampa y creara otro motivo de desconfianza en el Gobierno.

—Lo único claro es que tenemos organismos autónomos p’aventar p’arriba. Solo falta que inventen otro al que le encarguen que los demás dejen de pelearse.

—¡Buena idea! Y eso permitiría crear más empleos con el OACOAS: Organismo Autónomo para Controlar a los Organismos Autónomos.

eandrade@oem.com.mx