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¿Trabaja el equipo del presidente Peña? | Acontecer político | José Luis Camacho Vargas

  • José Luis Camacho

A 52 años de que el presidente Adolfo López Mateos recuperara para México el territorio de El Chamizal.

Para construir y consolidar instituciones públicas que contribuyan al mejoramiento del Estado mexicano, no es necesario desempeñar un cargo público o vivir del erario, sino que quien verdaderamente busca aportar talento, capacidad y astucia para servir al prójimo, lo hace desde cualquier trinchera y de manera permanente. Sea ésta en el sector público, en la iniciativa privada o en el sector social.

Y así lo han hecho grandes luchadores sociales y políticos que han pasado a la historia por sus ideas, credibilidad y altura de miras. Después de todo, la lucha no es por un cargo, sino por una causa, por un ideal.

Se trata de formar equipos y trabajar en ellos, pero no solo encabezándolos y mandando, sino sobre todo luchando hombro con hombro, desde la base.

Al contrario de esta visión existen los hombres del mañana, quienes se la pasan prometiendo que en cuanto ellos lleguen a determinada posición van a cambiar las cosas de manera casi inmediata y enderezar el camino. Y mientras ello sucede, se dedican a destruir y calumniar.

Se trata de promesas al aire, cuyo aterrizaje en la vida diaria de las y los mexicanos dista mucho de llevarse a cabo y mucho de pasajero e irreal.

Trabajar y construir es mucho más difícil que descalificar y criticar. Lo segundo cualquiera puede hacerlo, mientras que lo primero no. Y esta semana hemos visto una clara muestra de ello.

Sin que legalmente haya dado inicio algún proceso electoral o de campaña para la elección del próximo Presidente de la República, de gira proselitista por Puebla, Andrés Manuel López Obrador enlistó, sin dar a conocer en qué se basó, a siete personas que a su consideración contenderán con él hasta 2018 por la Presidencia de México. Cinco de ellos son priístas y está por demás añadir que los descalificó al tildarlos de “mafia del poder” y que él es el salvador y el impoluto.

Evidentemente, como desde hace 16 años, Andrés Manuel López Obrador está en campaña, recorriendo por enésima vez el país, diciendo una sarta de ocurrencias con las que busca llamar la atención. Al fin y al cabo, no tiene nada que perder, pues ya los mexicanos lo conocemos.

Del otro lado se encuentran los colaboradores del presidente de la República, Enrique Peña Nieto, quienes están trabajando, desarrollando las actividades que se les han encomendado, buscando contribuir en la resolución de los problemas que aquejan al país y respondiendo a las necesidades reales de los mexicanos.

Es fundamental tener presente esa diferencia de contextos y de condiciones, pues es evidente el oportunismo y poca seriedad del tabasqueño frente a quienes sí están trabajando por cambiar las cosas, mientras él se dedica a construir su candidatura.

Esa es la clara línea que separa a los oportunistas de los servidores públicos.

En estos momentos en los que la nación mexicana quiere resultados y está abocada a conquistar mayores avances en el mejoramiento de su calidad de vida, que sus instituciones públicas funcionen eficazmente y que se aboquen a su trabajo, lo que menos quiere son politiquería y ocurrencias. No obstante, el tabasqueño busca imponer su agenda personal a la del Estado mexicano.

No obstante, México está abocado a que las elecciones estatales del próximo cinco de junio sean exitosas, tal y como ha venido sucediendo en este sistema democrático, en el que las inconformidades se atienden y se resuelven con base en la ley.

Estamos a 29 meses de que tenga lugar la contienda por la Presidencia de la República y ya hay quienes, como el tabasqueño, están obsesionados con ella, volviéndola su modus vivendi, como si México pudiera darse el lujo de dejar pasar tanto tiempo sin trabajar ni mejorar, esperando a un mesías que lo salve y saque adelante.

Ese discurso los mexicanos ya lo hemos escuchado y hemos sufrido sus consecuencias, por ello es fundamental que tengamos claro que la hoja de ruta para seguir avanzando y desarrollando el máximo potencial del país, es labor de todos y no de unos cuantos.

De ahí el ejemplo que los colaboradores del Presidente de la República están enviando a los mexicanos, no haciendo caso al canto de las sirenas.

camachovargas@prodigy.net.mx

Twitter: @jlcamachov

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