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Tres razones

  • Federico Ling Sanz

  • Federico Ling Sanz Cerrada

Durante la semana pasada, se publicaron algunos datos interesantes de la gestión del presidente Peña Nieto, específicamente encuestas de opinión (Reforma). En ellas, se da cuenta con el enorme nivel de impopularidad presidencial y la baja calificación que obtuvo en la medición. Pronto vendrán otras encuestas que seguramente reflejarán más o menos lo mismo y mostrarán un panorama similar. A continuación presento tres elementos principales por los cuales, las cosas están así:

1.- Corrupción. El Gobierno no ha entendido que el tema que más molesta a los ciudadanos actualmente, no es la inseguridad o el desempleo. Es la corrupción. El discurso presidencial no está sostenido en hechos y en cosas que nos hagan pensar que realmente se está haciendo algo para resolver el problema. Desde el escándalo de la Casa Blanca en 2014, hasta la nota de hace unos días en el periódico “The Guardian” sobre el departamento de la Primera Dama en Miami, mismo que es propiedad de un contratista gubernamental, las instancias oficiales no han ofrecido realmente una repuesta clara al asunto, ni han dado muestra de estar tomando acciones concretas para evitar estas cosas. El costo ha sido masivo y se ha desplazado todo al Gobierno. Y a ello se le suma, una nula capacidad de reacción de las autoridades.

2.- El segundo gran problema que enfrenta la actual administración, es la división interna en su equipo compacto. El gabinete está compuesto por elementos confrontados entre sí, que buscan meterse el pie unos a otros con miras en la elección presidencial de 2018. No es ningún secreto que los hombres más cercanos al presidente han relegado a quienes no forman parte originalmente de ellos, y al mismo tiempo, éstos están peleando entre sí, dividiéndose cada vez más y haciendo imposible el consenso en el grupo. Eso ha llevado a situaciones poco favorables para la gobernabilidad y la estabilidad política en México. Como ya decía Sun-Tzu: divide y vencerás.

3.- El último punto que está causando un nivel alarmante de impopularidad y descontento, es la falta de acciones concretas para generar mejores condiciones para la población en general. Me refiero a que el discurso de las reformas estructurales está agotado y ya no da más de sí; aunado a una situación de ingobernabilidad en ciertas zonas del país, como lo es Oaxaca y otros lugares (el tema magisterial y la confrontación civil que sostienen los maestros, por ejemplo), está todo ello, contribuyendo a un ambiente donde la gente no se siente conforme y está poniendo en duda la capacidad del Gobierno de ejercer su función y brindar estabilidad a la nación, que debería darse por hecho.

En conclusión: el escenario es absolutamente peligroso para México, porque esta falta de resultados y este ambiente de inconformidad, que flota en el aire y se refleja cándidamente en las encuestas, puede abrir la puerta a los falsos profetas como Andrés Manuel López Obrador, que solamente se ha beneficiado del sistema hasta que ha querido. Por supuesto que el escenario es perjudicial para todos y la sociedad, porque un pueblo enojado puede tomar decisiones precipitadas, impulsivas y – sobre todo – equivocadas. Como ejemplo de lo anterior tenemos el famoso “Brexit” en Europa y más cercanamente a Donald Trump en Estados Unidos, cuya popularidad viene precisamente de un enojo similar y una frustración tal en la ciudadanía que, sin importar lo que diga, lo seguirán hasta sus últimas consecuencias. Por ende, el peligro toca a nuestra puerta y el país se nos puede ir de las manos.
www.federicoling.com y @fedeling

*Maestro en Análisis Político y

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