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Tres retos de los OPLES / José Roberto Ruiz Saldaña

  • José Roberto Ruíz Saldaña

La pasada reforma electoral de 2014 creó la figura de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES), como autoridades en la materia, encargados de realizar diversas actividades en los procesos electorales, entre ellas expedir las constancias de mayoría y declarar la validez de la elección a los candidatos que hubiesen obtenido la mayoría de votos en las elecciones locales.

La preocupación del legislador, no suficientemente plasmada en la exposición de motivos de la reforma pero sí reconocida en el debate público, fue extraer del ámbito de influencia política local a esas autoridades electorales, así como generarles mejores condiciones para su profesionalización, de ahí que el nombramiento y remoción de sus Consejeros y Consejeras se le haya encomendado al Instituto Nacional Electoral y que éste ejerza una rectoría en muchos temas sobre los OPLES.

A casi dos años de la reforma electoral se pueden advertir tres retos para el futuro de los Organismos Públicos Locales Electorales. Su desenlace bien puede ser la diferencia entre la continuación de esa figura o su desaparición.

El primer gran reto que tienen los OPLES es poder contar con autonomía financiera toda vez que, por regla general, es decir, en muchos casos, estos no están disponiendo de los recursos financieros para hacer frente a sus obligaciones constitucionales y legales. Son diversos los estados del país donde los OPLES tienen dificultades para desplegar sus funciones de forma adecuada, porque los gobiernos estatales no les depositan oportuna y cabalmente.

Un segundo reto, de enormes proporciones, es que los Consejeros y Consejeras de los OPLES se desempeñen con profesionalismo, apegados a los principios de certeza, imparcialidad, independencia, legalidad, máxima publicidad y objetividad. Han sido diversas las ocasiones en que algunos se han alejado de esos principios y su desempeño, por tanto, ha sido cuestionable. Las responsabilidades comenzarán a exigirse y las consecuencias se tendrán que ver muy pronto. Sin una nueva mística del servicio público, poco se abonará a la sobrevivencia de los OPLES.

Finalmente, un reto que tienen esos Organismos Públicos Locales es adquirir experiencia y conocimientos, en muy diversas actividades a propósito de los procesos electorales, toda vez que no las están desarrollando, como la capacitación y organización electoral, así como la fiscalización. Debido a que el INE está realizando esas funciones en los procesos electorales locales, conforme pasa el tiempo, los servidores públicos de los OPLES están perdiendo la oportunidad de ejercitarse y enfrentarse a la enseñanza que conlleva hacer las cosas.

El debate sobre el futuro de los OPLES tendrá que abrirse nuevamente algún día. En los entonces más fervientes defensores de los institutos electorales locales, o sea gobernadores y consejeros locales, está gran parte de ese futuro.
Consejero electoral del INE

@Jose_Roberto77

joseroberto.ruiz@ine.mx