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Triunfa Trump pasando por encima de múltiples inconvenientes

  • Alejo Martínez

  • Alejo Martínez

Estados Unidos de América (EUA), país pionero de la moderna democracia, donde ésta ha alcanzado longeva tradición y profundo arraigo, donde ella ha llegado a un envidiable nivel de consolidación, acaba de ser el escenario de un rudo golpe que pone en entredicho ante el mundo las virtudes mismas de la democracia. La encuestadora Gallup realizó un sondeo que abarcó 45 países del planeta y que difundió el 5 de noviembre, en el cual se hace patente la pésima imagen que proyecta en el plano internacional el candidato republicano y hoy presidente electo. En 44 de los países auscultados, Hillary resultó vencedora con amplios márgenes y solo en uno de los 45 países, en la Rusia de Vladimir Putin, Donald Trump resultó vencedor.

Pero tampoco al interior de su país tuvo el republicano unas condiciones favorables: la mayoría de los más importantes medios de comunicación tanto electrónicos como impresos se pronunciaron, quizá con demasiada insistencia, en su contra. Los intelectuales más destacados y los sectores ilustrados lo cuestionaron con rudeza; un selecto grupo de 370 prominentes economistas, que incluía a ocho premios Nobel, difundieron con profusión un mensaje en el cual lo calificaron como una “peligrosa y destructiva opción para el país”; los expresidentes vivos de su partido manifestaron su decisión de no votar por él; junto con ellos, muchos de los cuadros republicanos influyentes, también expresaron su oposición. Después de cada uno de los tres álgidos debates televisados y con enorme audiencia, la mayoría de las casas encuestadoras propalaban el triunfo de su adversaria demócrata.

Pero todas esas impresionantes adversidades que hubieran aplastado a cualquier otro candidato, resultaron insuficientes para doblegar al narcisista republicano. Para colmo, muchas de sus imprudentes, grotescas declaraciones, propias de avezado pelafustán, habrían tornado válido el antiguo dicho de “el pez por su boca muere”. Pero Trump resultó estar blindado contra los ataques y además ser inmune frente a todos sus desvaríos. Con sorpresa estamos descubriendo que en efecto, resultó estrictamente cierta su declaración, cuando presumía sobre la inquebrantable fidelidad de sus seguidores durante un mitin en Iowa, en donde lanzó la estremecedora advertencia: “Yo podría dispararle a alguien en la 5ª Avenida (de NY) y no perdería a ningún votante”.

A pesar de que EUA constituye un pueblo con un elevado nivel tanto de escolarización como de producto e ingreso per cápita, se trata de una sociedad muy segura y orgullosa de sí misma, que se mira al ombligo muy ensimismada y ufana de ser la primera potencia del mundo. Y si bien su riqueza ha continuado aumentando, aún cuando a un ritmo menor a partir de la crisis iniciada en 2008, ahora una parte cada vez más cuantiosa e importante de la población de clase media ha estado perdiendo considerable status económico social; ahí es donde puede encontrarse una razonable explicación de la profunda indignación e inconformidad que prevalece en gran parte de la colectividad estadunidense que inculpa a los estratos políticos y al Gobierno de todos sus males, lo cual le ha abierto un amplio camino a quien mejor puede representar esa colérica indignación.

El singular impulso del controvertido triunfador republicano contribuyó también a que su partido lograra mantener la mayoría en ambas cámaras legislativas. De esa manera tendrá mejores condiciones para promover las políticas del Ejecutivo, aún cuando ello no garantice la procedencia, en especial de las menos racionales. Su impresionante imán para los votos le permitió que, a pesar de sus difundidas expresiones negativas en torno a las mujeres, conquistara el 53 por ciento de los votos de las anglosajonas. Pero además, no podemos soslayar el que, ignorando sus ataques contra la población latina, el magnético Trump obtuviera un 29 por ciento de sus sufragios, lo cual revela un lamentable e impactante contraste si se le compara con el reducido ocho por ciento de los afroamericanos que dieron su voto al enjundioso discriminador.
amartinezv@derecho.unam.mx

@AlejoMVendrell
En la democracia, demasiadas veces vencen las emociones sobre las razones.