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Trump: Cien días de fracasos

  • Salvador del Río

Salvador del Río

Las contradicciones y las derrotas del Gobierno de Donald Trump llegarán hoy a un momento significativo, cuando el presidente de la República presente al Congreso los lineamientos generales de lo que ha llamado su reforma fiscal. En ese documento, Donald Trump podría suprimir la solicitud de una partida de más de 20 mil millones de dólares para la construcción de la extensión del muro cerca de la frontera con México.

La posposición, hasta septiembre próximo, de la demanda de los recursos para la construcción de la valla es solo uno más de los fracasos que ha sufrido la administración de Trump, cercana ya al arbitrario plazo de los primeros 100 días de Gobierno que algunos se empeñan en considerar como definitorios de lo que será una administración. Los llamados 100 días evocan en realidad la historia de un fracaso, el tiempo que duró el retorno de Napoleón Bonaparte como emperador de Francia entre su escape de la isla de Elba, la destrucción de su ejército en Waterloo y su confinamiento en Santa Elena, donde finalmente murió años después.

En Estados Unidos parece haber dos gobiernos, no como la cohabitación en Francia, sino opuestos y muy lejanos. Uno es el de Donald Trump  y un puñado de fundamentalistas del proteccionismo y el nacionalismo a ultranza, y otro el de algunos funcionarios de su propia administración y supuestos correligionarios del Partido Republicano en el Congreso, cuyo rechazo  a las políticas populistas han impedido la aplicación de las más importantes medidas y proyectos planteados desde su toma de posesión.

En una entrevista sostenida entre el secretario de Relaciones Exteriores de México, Luis Videgaray, y el presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, Thomas J. Donohue, el representante del máximo organismo empresarial manifestó su certeza de que las negociaciones para la revisión del Tratado de Libre Comercio, en el mejor de los casos estarán concluidas el año próximo y que representan una oportunidad de beneficios para México, Canadá y el propio Estados Unidos.

La misma postura favorable a una renovación del TLC sobre bases de provecho para la zona norteamericana ha sido expresada por otros actores de la política y el sector privado de la Unión Americana, entre ellos el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, en su reunión con el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, durante las sesiones de Primavera del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial en Washington. El propio secretario Meade dio ahí una respuesta precisa a las advertencias de Donald Trump sobre su intención de acabar con lo que considera condiciones injustas para Estados Unidos en el Tratado de Libre Comercio. El TLC, manifestó Meade, es tan importante y benéfico lo mismo para Estados Unidos que para nuestro país; y, desde luego, lo es para Canadá y para otras regiones del mundo.

En lo que se refiere a los recursos que Donald Trump demanda al Congreso para la construcción del muro, la decisión anunciada ayer en una conferencia de prensa tiene una explicación: la insistencia en una partida especial para esa barrera fronteriza ha sido rechazada en las cámaras legislativas, tanto por los representantes demócratas como por una fracción del Partido Republicano. En su obnubilación, Donald Trump alcanza a percibir que el asunto de la partida para el muro podría determinar la no aprobación de su proyecto de presupuesto en el plazo que termina el viernes próximo. De esta manera, el sábado mismo el Gobierno de Donald Trump se vería paralizado hasta alcanzar una negociación con el Congreso. La posposición de la solicitud de recursos para el muro es otro más de los fracasos de la administración del presidente norteamericano.

Srio28@prodigy.net.mx