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Trump contra Mexicanos / Paradigma Económico / Jorge Sánchez Tello

  • Jorge Sánchez Tello

Hay que empezar a llamar el discurso que hace Donald Trump por su nombre, es el odio contra los inmigrantes mexicanos como en su momento Hitler contra los judíos y es algo que no debemos tolerar porque es una verdadera amenaza hacia México e incluso hacia la estabilidad democrática de Estados Unidos. Es tiempo de que la razón y el humanismo se impongan como ideas frente al discurso totalitarismo y neonazi de Donald Trump.

Donald Trump, al ser un ignorante, desconoce que desde el siglo de las luces, los pensadores a favor de la libertad han llegado hasta los corazones, para expandir ideas menospreciadas por personajes de la historia, desde Reyes como Luis XIV hasta Hitler, Stalin, Franco y varios miserables que han intentado someter a la humanidad. Es por tanto nuestro deber, batirnos donde la democracia se encuentre en peligro, donde el ser humano sea vilipendiado o torturado, donde se desarrollen la discriminación, el antisemitismo y ataques a los inmigrantes, en este caso, a nuestros compatriotas mexicanos que se encuentran en Estados Unidos y es importante reconocer el impacto benéfico que dan a dicho país.

La economía de Estados Unidos, recibe múltiples beneficios derivados de la migración mexicana, cuando menos en los siguientes tres rubros: primero, porque los migrantes que llegan a esa nación cubren el déficit existente en materia de mano de obra; segundo, porque estos trabajadores realizan importantes contribuciones a la producción y competitividad de esa nación; y tercero, porque generan una mayor cantidad de demanda agregada y realizan aportaciones a la seguridad social sin recibir los beneficios de la misma.

Resulta relevante observar que el PIB de los migrantes, representa la mitad del PIB de México. Expertos y autoridades estadunidenses, reconocen que en muchos sectores de la economía las micro y pequeñas empresas son competitivas en el ámbito internacional debido al trabajo de millones de nuevos inmigrantes. Los migrantes han permitido a las grandes corporaciones en Estados Unidos, pagar 9% del costo de la fuerza de trabajo en aquella nación.

A veces escucho, con frecuencia, que las personas no comprendemos la naturaleza humana y por eso es importante recordar a James Madison, uno de los padres fundadores de Estados Unidos quien se preguntó:

“¿Pero qué es el Gobierno sino el mayor de los reproches a la naturaleza humana? Si los hombres fuesen ángeles, el Gobierno no sería necesario. Si los ángeles gobernaran a los hombres, saldrían sobrando, lo mismo las contralorías externas que las internas del Gobierno. Al organizar un Gobierno que ha de ser administrado por hombres para los hombres, la gran dificultad estriba en esto: primeramente hay que capacitar al Gobierno para mandar sobre los gobernados; y luego obligarlo a que se regule a sí mismo.”

Tocqueville, así, frente a la tiranía y el despotismo, propone la defensa de los derechos; contra la centralización, descentralización; contra la apatía y la conformidad, la participación en los asuntos públicos. En las condiciones de la sociedad democrática, estos objetivos no podían ser obtenidos si la misma no desarrollaba grupos de personas capaces de controlar las tendencias despóticas, tanto de la mayoría como del Gobierno.

Trump, está en contra de la filantropía y la fraternidad nos obliga a socorrer a los desvalidos, a quienes necesitan de apoyo y reconocimiento social; estas personas son los inmigrantes, no documentados, porque se ven en la necesidad de dejar su país.

Trump se alimenta del odio, los inmigrantes de un gran anhelo por un mundo más libre y justo.
*Economista e investigador asociado de la FUNDEF

www.fundef.org.mx

jorge.sanchez@itam.mx

Twitter: @jorgeteilus