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Trump Mr. Amigo

  • Ramón Ojeda Mestre

  • Ramón Ojeda Mestre

Le tenemos que agradecer mucho al presidente electo de EU, Donald Trump, que si lo hubiéramos mandado a hacer no nos hubiera salido tan bien. Él ha puesto en evidencia, en unos cuantos meses, todas las fortalezas y debilidades de México, de la casta gobernante y de su sociedad alcoholizada.

Tal vez si hubiésemos leído a tiempo el dictionary gringo nos hubiéramos enterado de cómo venía la pichada. Ya hemos explicado en artículo anterior, lo que todos sabemos: de que su verdadero apellido era Trumpf, o Drumpf pero que se lo cambió su abuelo al llegar de Alemania a EU para simplicar la pronunciación. Así le pasó al padre Quino, de apellido Kühn, Eusebius Franz Kühn, quien nació en Alemania, perteneciente al Sacro Imperio Romano-Germánico, en 1645 y murió en la tierra de Colosio, Magdalena, Sonora en 1711.

Bueno, pues la palabra Trump es un sustantivo que significa comodín o “triunfo”, se adapta a todos en la baraja. Según el diccionario: 1.Cards, any playing card of a suit that for the time outranks the other suits, such a card being able to take any card of another suit. Often, trumps. (used with a singular verb) the suit itself. En la segunda acepción Trump es una fina persona “2.Informal, a fine person; brick. verb (used with object) 3. Cards, to take with a trump. 4. to excel; surpass; outdo. verb (used without object) 5. Cards, to play a trump. to take a trick with a trump. Verb phrases 6. trump up, to devise deceitfully or dishonestly, as an accusation; fabricate”. En el obeso Webster, dice que trump significa un buen muchacho en quien uno puede confiar.

En los diccionarios se aprende muchísimo. Lástima que nuestros sabios y honrados gobernantes no acostumbren utilizarlo. Pero lo más importante ahora es que tenemos que saber adaptarnos a lo que nos está llegando. El muro de Trump puede ser una bendición o la última catástrofe para México en el siglo XXI. No es un asunto menor y tampoco es para andar de bravucones si no tenemos resortera.

Lo peor que podemos hacer ahora es apostarle al turismo como nuestra fuente de ingresos, porque vamos a estar dependiendo del “bon plaisir du prince”. Por haberle apostado al petróleo, a su privatización y a estar de flojos durante cinco décadas dependiendo de los ingresos hidrocarbúricos, creamos esa clase política llena de molicie y corruptelas, dispendios y ostentaciones. No supimos administrar “la abundancia”. Lo que tenemos que hacer es trabajar duro, garantizar nuestros alimentos, fortalecer a los campesinos o agricultores, a los ganaderos, a los pescadores y sobre todo a los ejidatarios. En Veracruz, en Chiapas, o en Baja California Sur, los ejidatarios son el sector más despreciado y sobajado de los gobiernos y de la propia sociedad pirrúrrica y sonsa.

Trump es un nacionalista a ultranza, atávico y temerario y apostará a que el turismo americano sea una fuente de ingresos para ellos, no para nosotros, así que debemos dejar de seguir subsidiando los fonatures y otras linduras para destinar los recursos a nuestra propia industrialización, a nuestra minería, bosques, agricultura, pesca, servicios, para decirlo más claramente y sin ambajes, como el bohemio puro de noble corazón y gran cabeza, lo que México necesita es dejar de andar de obsequiosito y de queda bien con los turistas y ponernos a construir nuestro propio destino. Inglaterra ya se salió de la Unión Europea para rascarse con sus propias uñas como ahora EU con nuestro hermano Trump. El famoso Mr. Amigo de you know who.China es otra gran lección. El cubilete está en tus manos.
rojedamestre@yahoo.com