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Turismo Social: Respuesta solidaria a los que menos tienen / Agenda Ciudadana / Rebecca Arenas

  • Rebecca Arenas

En el marco de la 41 edición del Tianguis Turístico de México, celebrado este año en Guadalajara, Jalisco, el secretario de Turismo, Enrique de la Madrid, dio a conocer que el presidente Enrique Peña Nieto presentará el Programa de Turismo Social 2016. Un programa que además de buscar que los menos favorecidos viajen, busca estimular a todos los mexicanos a que lo hagan.

“Se trata- dijo el secretario- de que las empresas del sector, los hoteles, aerolíneas, compañías de camiones, entre otros, tengan ofertas atractivas para que los mexicanos de diferentes niveles económicos puedan viajar”. Se trata, decimos nosotros, de un programa social que ya se había tardado, si tenemos en cuenta la necesidad de descanso y sano esparcimiento de millones de mexicanos, de todas las edades, que no salen jamás de vacaciones, por la simple razón de que no tienen dinero para “esos lujos”.

Desafortunadamente, la necesidad de solaz esparcimiento para los millones de pobres en nuestro país, es un lujo que ni siquiera se plantean porque no lo pueden costear, ya que primero hay que comer y tener para las medicinas, si son adultos mayores, o para costear la ida a la escuela, aunque la educación sea gratuita, porque estudiar significa dejar de trabajar, dejar de llevar dinero a la casa y eso merma la economía de una familia pobre, como hay millones y millones en nuestro país.

No veamos el turismo social como una propuesta trivial, sino como una respuesta solidaria del Gobierno a favor de la salud mental y emocional de millones de familias mexicanas. Es también responsabilidad del Gobierno, diseñar políticas que hagan factible en los hechos, lo que se anuncia con bombo y platillo en los medios. Solo así se podrá recobrar la confianza de las empresas privadas del sector turístico en el Gobierno, y de la ciudadanía, en que este tipo de programas tendrán permanencia y calidad en los servicios que ofertan.

También dijo Enrique de la Madrid, que aunque aún no se fija una meta concreta del volumen de viajeros que se puedan atraer con el programa, por el momento lo que se ha buscado es que a la hora en que el Presidente de la República dé a conocer el Programa de Turismo Social, ya haya ofertas concretas para que los mexicanos puedan empezar a planear sus vacaciones. Señaló que se pueden aprovechar las temporadas bajas en el país, dado que las temporadas altas van muy bien, mayoritariamente con turismo extranjero.

La estrategia incluirá a todos los destinos del país y no será un programa tradicional del Gobierno federal, ya que no contará con recursos presupuestales, sino que se sustentará en una dinámica de impulso y promoción entre las partes: prestadores de servicios y potenciales usuarios, y estos deberán imprimirle el ritmo que más les convenga. De tal suerte, que una parte crucial en esta estrategia involucra a los gobiernos de los estados, de los municipios, y sobre todo al sector empresarial, para que cada quien en su destino haga las ofertas que a su juicio les convengan. “Una especie de Buen Fin en donde cada empresa, de acuerdo a sus capacidades, realizará ofertas y se pondrá a competir en el mercado”.

El Programa de Turismo Social contempla una estrategia en donde todas las partes involucradas obtendrán beneficios: Los que menos tienen, con facilidades y precios accesibles para vacacionar a la familia; los empresarios con ocupaciones en temporadas bajas y generación de empleo, y en la población en general, estimulará una visión social y una mayor conciencia sobre cómo apoyar a los que menos tienen, además de que acentuará un sentido de identidad y orgullo nacional, como consecuencia de conocer las maravillas que nuestro país ofrece y que millones de mexicanos pobres desconocen.

En Europa, que hoy por hoy atraviesa una de las épocas de crisis económica y desempleo más importantes desde la década de los 20s y 30s del siglo pasado, países con crisis extrema como Grecia, continúan llevando a cabo programas de turismo social para sus nacionales menos favorecidos. Señal de que hay una clara conciencia entre los grupos del poder público y privado, en que las alternativas de esparcimiento a los que menos tienen, constituyen un contrapeso benéfico en el ánimo de una población masiva, permanentemente enfrentada a las carencias y a la incertidumbre.

Cuanta falta nos hace tomar en cuenta ejemplos como el de Grecia y también España e Italia, que en medio de sus crisis económicas, valoran y cuidan la salud anímica de su gran población necesitada, a través de programas de turismo social que les recupera del esfuerzo de la supervivencia diaria. “Que somos seres humanos, que no bestias de carga”, se quejaba amargamente una asturiana a la que le suspendieron el acceso a programas de turismo social. Nuestros paisanos en cambio, no se quejan, llevan a sus espaldas muchos años ignorados, como si solo sirvieran para cargar.

Bien por este primer paso del Gobierno federal para que vacacionen los que menos tienen, reafirmando la convicción igualitaria, de que también los mexicanos pobres tienen derecho a disfrutar Mexico. Enhorabuena.
rayarenas@gmail.com