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Twitter y equidad electoral / José Roberto Ruiz Saldaña

  • José Roberto Ruíz Saldaña

Hace una semana, la Sala Regional Especializada del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación declaró la inexistencia de violaciones a la normatividad electoral atribuida a diversas personas públicas -deportistas, conductores, cantantes, entre otros-, quienes en el periodo de veda del pasado proceso electoral emitieron diversos mensajes en la red social twitter en apoyo al Partido Verde Ecologista de México.

El sentido de la resolución no extraña. En anteriores ocasiones esa sala del tribunal ha sostenido que la libertad de expresión debe maximizarse en las redes sociales y que éstas son espacios de plena libertad. Sin embargo, desconciertan los términos y alcance de esa decisión.

En primer lugar, la Sala Regional Especializada sostuvo que, quienes emitieron esos mensajes son “ciudadanos” que manifestaron su opinión respecto del partido político con el que simpatizan, pero ese órgano jurisdiccional no advirtió que no se trata de meros ciudadanos sino personas con proyección pública. Los tribunales, no solo nacionales, han sido coincidentes en tratar de forma diversa el grado de crítica que reciben, y el papel que ejercen en la sociedad, las personas con vida pública. La sentencia donde la sala declara inexistente las infracciones deja de lado la incidencia sobre miles de seguidores de esos personajes públicos y que los mensajes los emitieron con tal carácter.

Además, para la sala del tribunal resultó relevante que no existían elementos suficientes para suponer un convenio entre tales personajes públicos y el PVEM. En muchas ocasiones el entonces IFE, ahora el INE, y la Sala Superior del Tribunal Electoral han considerado que, con independiencia de la existencia física de un convenio, son sancionables conductas como estas que revelen sistematicidad y esté acreditado cuantitativamente la emisión de los mensajes.

Por otra parte, resulta difícil coincidir con la Sala Regional Especializada en que el periodo de reflexión debe ceder “frente a la libertad de expresión, en específico la ejercida por los ciudadanos involucrados vía la red social conocida como Twitter”. La ley es muy clara en prohibir que el día de la jornada electoral y durante los tres días anteriores se difunda propaganda o de proselitismo electorales. La ley no exceptúa las redes sociales del periodo de veda. Puede o no gustar la existencia de dicho periodo, pero en nada ayuda que se diluya el sentido del derecho, se obvie su aplicación y se “maximicen derechos” de personajes públicos en detrimento de la equidad.

Esa sala del tribunal ha sostenido que solo valores de la máxima importancia como el interés superior del menor, la afectación a la paz social, el derecho a la vida, la libertad o integridad de las personas, entre otros, ameritarían que se ordenara el retiro de determinados contenidos en internet. La autoridad electoral debe cuidar que se cumplan los principios rectores de la función electoral y mal haría si acude a otros principios, cuya trascendencia no se cuestiona, para eludir la protección de los que le son propios.

Un sistema electoral sólido no se construye con hipergarantismo; hace más bien la aplicación de la ley y preservar el principio de equidad.

Consejero electoral del INE

@Jose_Roberto77

joseroberto.ruiz@ine.mx