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Umberto Eco | Acordanza | Tere Ponce

  • Acordanza: Tere Ponce De León

A propósito de la lectura de su novela “La misteriosa llama de la reina Loana”

Umberto Eco.

Umberto Eco.

Nada hay en el mundo, ni hombre ni diablo ni cosa alguna, que sea para mí tan sospechoso como el amor, pues éste penetra en el alma más que cualquier otra cosa. Nada hay que ocupe y ate más al corazón que el amor. Por eso, cuando no dispone de armas para gobernarse, el alma se hunde, por el amor, en la más honda de las ruinas”. Escribió Eco en “El nombre de la rosa” y en ese mismo libro afirma: “Los libros no se han hecho para que creamos lo que dicen, sino para que los analicemos. Cuando tomamos un libro, no debemos preguntarnos qué dice, sino qué quiere decir, como vieron muy bien los viejos comentadores de las escrituras… Y son precisamente el amor, la lectura comentada y la memoria, los tres grandes ingredientes de la novela “La misteriosa Llama de la Reina Loana”, publicada en 2004 por Umberto Eco, una de las inteligencias más brillantes de nuestros tiempos, recientemente fallecido en Milán, este febrero de 2016… Una entrevista publicada el 25 de abril de 2010, por el escritor y periodista español Vicente Verdú en el diario español “El País”, nos proporciona un perfil íntimo, psicológico, de este intelectual del siglo XX y XXI, nacido en Alessandría, Piamonte, Italia en 1932… Incluyo algunos párrafos de su texto para conocer el “sentido de la vida” del sabio piamontés: …“Empezando por el principio:¿Que cómo empecé la experiencia intelectual de mi vida? Pues mire, entré enseguida a trabajar, tras terminar en la universidad, en la televisión cuando la televisión estaba empezando, allá por 1954.

-¿Y qué hacía en la televisión?

-…Yo tenía entonces 22 años. Me acababa de licenciar en la Universidad de Turín y por un milagro me presenté a una oposición de televisión y la gané junto a otras personas… Y esto determinó, sin duda, mi interés por los problemas de la comunicación.

-¿Su licenciatura en qué había sido?

-Sobre la estética medieval, algo completamente distinto. La televisión fue una experiencia muy importante para mí… Después lo tuve que dejar, porque sólo observaba lo que pasaba, pero no hacía nada interesante y me fui a trabajar a la editorial Bompiani, que sigue siendo mi editor. Entre tanto, continuaba mis estudios y mis investigaciones, obtuve varios títulos universitarios, empecé a trabajar en editoriales y comencé a dar clases en la universidad, así que en 1975, cuando conseguí la plaza definitiva en Bolonia, dejé lo que estaba haciendo.

-¿Y entonces se casó usted?

-Usted quiere saberlo todo. Verá: lo primero que hice antes en la editorial, donde luego dirigí las colecciones de filosofía, fue un gran libro ilustrado, “La historia de las invenciones”, que había que paginar. No sé si usted ha visto mis dos últimas diversiones, la “Historia de la belleza” y la “Historia de la fealdad”. Pues bien, resulta que al final de mi vida me he puesto a hacer lo mismo, libros ilustrados”.

… El año 1962 fue muy importante en mi vida, porque me casé, engendré a mi primer hijo, que nació al año siguiente, publiqué el libro que me dio más fama en esa época, “Obra abierta”, y murió mi padre. Así que de pronto me convertí en adulto, era yo el padre.

-¿Estaba usted muy unido a su padre?

-Sí. (…)

-Publica, pues, “Obra abierta”, triunfa internacionalmente y después llega su otra gran obra de referencia, “Apocalípticos e integrados”, en la sociedad de masas.

Portada de Apocalípticos e integrados.

Portada de Apocalípticos e integrados.

-”Apocalípticos e integrados” quizá sea mi libro de ensayos más conocido en el mundo español, España e Hispanoamérica, no sé por qué. En realidad no era un proyecto. Como le he dicho, me interesaban los problemas de la comunicación de masas, la televisión, etcétera, y escribía ensayos en alguna revista. De repente convocaron la primera oposición para una cátedra de comunicación, oposición que no la ganó nadie porque en esa época no había una definición de lo que fuera comunicación de masas. Se presentó la gente más diversa: un sociólogo, un psicólogo, un historiador. Así que el tribunal ya no sabía bien lo que era un comunicador. Pero como para toda oposición hay que tener publicaciones, reuní todos esos ensayos de revista, que por casualidad se convirtieron en Apocalípticos e integrados. Y hay que decir que me ayudó mi editor, Valentino Bompiani, uno de los más célebres editores italianos junto con Mondadori…”¿Cómo lo titulo? ¿Forma e indeterminación de las poéticas contemporáneas?”. “Está usted loco”… Cuando ya reuní la colección de ensayos para “Apocalípticos e integrados”, me volvió a preguntar: “¿Cómo lo titula?”. “Problemáticas de la comunicación de masas”. “Está usted loco”. Se fue a mirar el último ensayo, cortísimo, de tres páginas, que se titulaba Apocalípticos e integrados, y declaró: “El libro se titula así”… ¿Por qué comenzó a escribir novelas? le pregunta el entrevistador… a lo que Eco responde: …-Las razones son infinitas y ninguna. La única es esta: mire la línea de mi vida, llega hasta aquí, se para y vuelve a empezar. ¿Qué quiere decir esto? Que aquí tuve un accidente, perdí la memoria y empecé una nueva existencia; o que aquí dejé de ser solo un profesor y empecé a ser un novelista, a ganar más dinero, y mi vida cambió”… Les he incluido algunos párrafos de esta magnífica entrevista, porque en la novela “La misteriosa llama de la Reina Loana”, Eco incluye una miríada de referencias tanto de la alta cultura (Borges, Flaubert, Campana, Sereni, como de la llamada cultura de masas, sobre todo las tiras cómicas: Flash Gordon, Mikey Mouse, Madrake el Mago), el cine, la música popular, las canciones y recurre a sus propias experiencias de vida al crecer en la Italia fascista de Mussolini. Como todas sus novelas, “La misteriosa llama de la reina Loana” presume de abundante intertextualidad. Su propio título está tomado de un episodio de “Tim Tyler’s Luck”, inspirado a su vez en la novela “Ella” -She- (o la hija de la sabiduría) del escritor británico Henry Rider Haggard (Norfolk 1856-1925 Londres) autor de “Las minas del Rey Salomón2 y de las novelas de aventuras en mundos exóticos o perdidos. “Tim Tyler’s Luck” es una tira de prensa de aventuras creada por Lyman Young, la cual duró desde el 13 de agosto de 1928 hasta agosto de 1996. En los inicios de la serie, Tyler vivía en un orfanato, pero lo abandonará pronto para recorrer el mundo, principalmente África, con su compañero Spud… El asunto de “La misteriosa llama de la reina Loana” es el siguiente: el vendedor de libros antiguos, nacido en Milán, Giambattista -Yambo- Bodoni, pierde su memoria episódica debido a un problema cardio-vascular. Cuando sale del estado de coma, él puede recordar todo lo que ha leído (pues retiene su memoria semántica, y todo lo que ha aprendido en relación con movimientos, por ejemplo, cepillarse, manejar, etcétera, pues retiene su memoria implícita), pero no puede recordar a su familia, su pasado, o siquiera su propio nombre. Esta pérdida de la memoria está relacionada con la bruma, que tendrá un peso específico en el relato, cuando Yambo comience a incorporar emociones y sentimientos con los recuerdos de la infancia y la preadolescencia. Paola, su esposa, lo anima a ir a Solara, su hogar de la niñez, y ahora casa de campo de la familia, para ver si puede redescubrir su pasado perdido. Tras días y meses de buscar entre periódicos, discos de vinilo, libros, revistas y tiras cómicas de su niñez, fracasa en recuperar totalmente sus recuerdos personales aunque puede revivir la historia de su generación -bajo el fascismo de Mussolini – y la sociedad en la cual sus padres y abuelo vivieron gracias a la gran cantidad de material impreso que coleccionaba o guardaba su abuelo y él mismo, además de que los encontró en la residencia campestre. Listo para abandonar su búsqueda, descubre una copia del “First Folio” de las obras de Shakespeare, el original de 1623, entre los libros de su abuelo, lo que lo impacta (ya que actualmente ese libro tiene un valor de mercado de tres millones de libras esterlinas, aproximadamente, causándole otro incidente vascular y quedando en estado de coma. En este estado y a punto de morir, Yambo finalmente revive sus recuerdos perdidos… La sección final del libro es, por lo tanto, una exploración literaria del fenómeno tradicional, por el cual, la vida de una persona pasa por delante de sus ojos, mientras Yambo lucha por recuperar la única memoria que busca más que todas las demás: la cara de la chica que amó como estudiante y por siempre desde entonces… La traductora al español de esta novela Helena Lozano Miralles nos da la clave de la lectura de esta novela en el apéndice de la obra. Nos dice “La misteriosa llama de la reina Loana”, retoma narrativamente el camino que Eco inició como estudioso de la cultura de masas, allá donde se preguntaba sobre las raíces culturales de un hombre que vive en una civilización de masas en contraposición al modelo de hombre renacentista. “Mejor o peor es un hombre distinto, y distintos habrán de ser sus caminos de formación y de salvación”.

Portada de La Misteriosa llama de la reina Loana.

Portada de La Misteriosa llama de la reina Loana.

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