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Umberto Eco fue una víctima más de cáncer de páncreas | De carne y hueso | Sonya Valencia

  • De carne y Hueso: Sonya Valencia

Después de padecer durante años cáncer de páncreas, el pasado 19 de febrero murió, a los 84 años de edad, el escritor, ensayista, semiólogo y profesor universitario Umberto Eco.

Casi un mes antes, el autor de “El hombre de la rosa”, entre otros de sus muchos títulos de éxito, salió de su casa por última para festejar en un restaurante, los 80 años de su esposa Laura. Se sentía enfermo, pero todavía conservaba la suficiente energía para charlar y bromear con algunos amigos y con su familia más allegada, entre los que se encontraba su nieto adolescente con quien llevaba una estupenda relación.

De la forma en que Umberto Eco llevó su enfermedad poco se sabe, porque se dice que el tratamiento de cáncer de páncreas es único para cada persona que lo padece y depende de la situación y etapa en la que se diagnostica.

Según la información proporcionada por Mayo Clinic respecto al cáncer de páncreas, antes se decía que el tratamiento de este carcinoma no era recomendable porque, en algunos casos, al momento en que se detectaba ya se había diseminado fuera del páncreas; sin embargo, gracias a que existe una mejor quimioterapia, ya se ofrecen nuevas posibilidades de tratamiento para este difícil cáncer.

El cáncer de páncreas es raro, en comparación con otros tipos de cáncer, tal como de colon y recto, de pulmón y de mama. Sus síntomas son no específicos (relativamente), pero pueden incluir dolor en el abdomen o espalda, pérdida de peso, diabetes de nueva aparición o empeoramiento de la misma e ictericia o amarillez de la piel. El único factor de riesgo conocido es el hábito de fumar y se desconoce la mayoría de sus causas, aunque una pequeña fracción de los pacientes muestra una predisposición genética. El riesgo de por vida de desarrollar la enfermedad de la población general es de alrededor de uno por ciento. Desgraciadamente para quienes lo desarrollan, el cáncer de páncreas es uno de los más difíciles de tratar con éxito y la tasa de supervivencia a cinco años actualmente apenas supera siete por ciento.

Pero ¿por qué el cáncer de páncreas es tan desolador? El informe antes mencionado dice que las causas son principalmente dos: la primera es que no existe ninguna detección temprana para el mismo y muchos casos se diagnostican en etapa avanzada, cuando el cáncer ya se ha diseminado desde el páncreas hasta otros órganos y, la segunda, tiene que ver con la biología de este cáncer que es muy agresiva y tiende a diseminarse a otros sitios, incluso cuando los tumores son muy pequeños y la enfermedad parece encontrarse en etapa temprana. Eso significa que en muchas personas, la enfermedad reaparece después del tratamiento.

EN QUIENES se diagnostica antes de que se disemine fuera del páncreas, el tratamiento puede incluir una cirugía para extirpar el tumor, seguida por quimioterapia.

EN QUIENES se diagnostica antes de que se disemine fuera del páncreas, el tratamiento puede incluir una cirugía para extirpar el tumor, seguida por quimioterapia.

En quienes se diagnostica antes de que se disemine fuera del páncreas, el tratamiento puede incluir una cirugía para extirpar el tumor, seguida por quimioterapia. No obstante, ese grupo es la minoría y solamente incluye a alrededor de 15 por ciento de los pacientes diagnosticados. En hasta 50 por ciento de los pacientes, el cáncer se ha diseminado a otros sitios fuera del páncreas, lo que impide que la cirugía surta efecto. En alrededor de 35 por ciento de los pacientes, los tumores involucran a las estructuras vasculares alrededor del páncreas y por ello, tradicionalmente este cáncer se ha considerado inoperable desde el punto de vista quirúrgico.

Sin embargo, pese a todo esto, hay alternativas. Con el advenimiento de una mejor quimioterapia y radioterapia, ahora es posible administrar a esas personas un tratamiento que tal vez reduzca en una cantidad importante de casos el cáncer hasta el punto de convertir a la cirugía en una alternativa viable para la supervivencia a largo plazo o incluso en curación.

Todos estos avances han hecho que el cáncer de páncreas no sea, necesarimente, sinónimo de muerte.Si a un paciente le diagnosticaron cáncer de páncreas y no le dieron ninguna alternativa de tratamiento, puede acudir a hablar con algún oncólogo o cirujano de un centro que realice muchas operaciones y se especialice en cáncer de páncreas para descubrir qué alternativas serían factibles en su caso. ¿Umberto Eco habrá tenido esta alternativa? Solo él y sus más allegados lo saben porque su estado de salud nunca fue del todo expuesto.

/arm