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Un acontecimiento cultural de gran calado

  • Juan Antonio García Villa

  • Juan Antonio García Villa

Este año en la ciudad de Guanajuato se efectuará el XXVII Coloquio Cervantino Internacional, CCI. De hecho los veintiséis coloquios anteriores también se han celebrado en esta misma ciudad, declarada “Capital Cervantina de América”. Llamada así muy justificadamente no solo por estos encuentros anuales ya tradicionales y de muy alta calidad académica (no confundirlos con los Festivales Cervantinos), sino también por albergar Guanajuato desde 1987 el Museo Iconográfico del Quijote, único en su género en el mundo, así como del Centro de Estudios Cervantinos y desde luego de los pioneros Entremeses Cervantinos. Más sabor a Cervantes y al Quijote en una sola ciudad, imposible.

Pues bien, este XXVII Coloquio se efectuará del martes 23 al viernes 26 del próximo mes de mayo. Como los anteriores, es patrocinado por las entidades arriba mencionadas, es decir, el Museo y el Centro, más la Universidad de Guanajuato. Se trata pues de una muy importante labor cultural que cubre ya tres décadas.

Alrededor del mundo son numerosas las jornadas, seminarios y coloquios que anualmente se celebran sobre el cervantismo. Pero difícilmente se podrá encontrar otro como el CCI, porque no lo hay, que le igual y menos aún que lo supere. Por el tiempo que tiene ya de estarse efectuando cada año (con excepción de uno o dos por allí), por la duración que suele tener de cinco días a jornada completa (salvo en esta ocasión que será de cuatro), así como por la altísima calidad de sus conferenciantes
y ponentes.

Ahora bien, sin que el CCI sea cada año un fracaso ni mucho menos, nunca lo será, llama la atención que en el ámbito cultural mexicano no tenga la repercusión que debía tener y la nutrida asistencia que cada año se supone tendría que registrar, sin que esto último signifique que sus sesiones se vean desairadas o algo parecido, pero la verdad no resulta fácil entender cuál sea la razón de que estos coloquios, tan bien organizados, con su memoria anual impresa y toda la cosa, no tengan el alcance, repercusión -incluida la mediática- y asistencia que merecen tener. ¿Será acaso por no celebrarse en la capital del país? ¿O quizá por ser total y absolutamente gratuitos todos sus eventos? ¿O tal vez por su altísimo nivel académico y cultural? Un misterio.

Los más reconocidos cervantistas de México y del mundo, lo mismo de España que de Francia, Inglaterra o Estados Unidos, de todas partes los más prestigiosos, han participado en el CCI, algunos dos o más veces. En lado alguno es posible encontrar algo al menos remotamente parecido. De veras.

Esta edición 27 tendrá como tema general “Antecedentes Cortesianos de Cervantes”. Sí, lo de cortesianos por Hernán Cortés, a quien por cierto el autor del Quijote alude en el capítulo 8 de la segunda parte de la genial novela. Lo llama “el cortesísimo Cortés”, quien curiosamente murió justo el año en que Cervantes nació,
en 1547.

El Coloquio comprenderá esta vez dieciséis conferencias magistrales, una presentación de libro, un par de jornadas artísticas (un entremés cervantino, como siempre en la Plaza de San Roque y la puesta en escena de una obra teatral) y un concierto de música de cámara inédita del Virreinato mexicano.

Entre sus ponentes estarán académicos de la talla de Christian Duverger, Javier Blanco, Fermín del Pino, Carmen Bernard, Bernard Lavalle y Karl Kohut, entre otros. Un evento cultural pues, de primera.