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Un Cuarto Propio

  • Lucía Raphael

  • Lucía Raphael
  • “La misógina y el desprecio por las mujeres; una maldita regla en México”

Hoy los ideales de la Ilustración no definen ni al Estado, nos desplazamos como en una mala película de túneles del tiempo; los derechos no son más herramientas de defensa de la libertad de las personas; son trinches de sometimiento, pretextos para el control de la libertad y la vida de las y los otr@s, mapas para la concentración del poder, el dinero, la vida de las personas, y la justificación para que toda forma de violaciones tengan lugar, ya sin guardar el más mínimo resquicio de lo que no hace mucho era considerado “políticamente correcto”.

Muestra de ello es la decisión del juez de Sonora, que cómplice del violador de una niña de 13 años, torna la violación en estupro para arrebatarle a la niña su derecho de abortar. O la reforma constitucional a modo que el Estado de Veracruz hizo, criminalizando a las mujeres que abortan, bajo la “bendición” de Javier Duarte, que aplaude a sus esbirros por esa violación legal, sino que declara, como si hablara de “Pandora” que su Estado es perfecto y todo fluye de manera impecable, mientras que su propio partido anuncia su expulsión por el nivel de impunidad y corrupción.

Y la subsecretaria de “Mujeres jóvenes del PRI de Veracruz se muestra como espejo grotesco de la ignorancia, de la regresión, del desprecio y arrogancia de sus allegados hacia las mujeres. Es la muestra de cómo alguien imbuido en esa lógica totalitaria y enferma puede tener contra sí misma y contra su propio género un desprecio sin límites, y lo blande como bandera para que sus correligionarios ignorantes, machistas como ella, la aplaudan. Todo en ella y su discurso es una caricatura; desde la expresión “tener puta madre, y no quedar embarazadas”; no solo por su pobre y limitado español, ni siquiera se le ocurre cuestionarse sobre el uso de los términos: “putas madres” y su doble connotación misógina, por sí misma, por las putas y por su madre. Sino porque ser líder de las mujeres de un partido “debería obligarla a pensar…” que uno de los mayores problemas que enfrenta el Estado, es el altísimo índice de embarazos de menores, producidos en su mayoría por violaciones cometidas por hombres cuyo desprecio por las niñas y las mujeres los llevan a considerarlas objetos sexuales aunque sean sus hijas. Y apegada a esa tradición misógina y patriarcal de la cual se siente tan orgullosa, propone una medida de control como lo es “la esterilización generalizada como a los animales”. No puedo entender como estas personas sexistas y controladoras de la vida de las otras no entienden que frente a tal inquisición, ella mismas serán la primeras en ser quemadas. Quizás sea porque es tan profundo su desprecio de sí misma y su desconexión con la realidad de ser mujer, que piensa que odiando a las mujeres, un día, de pronto, dejará de ser una. Que triste pensar que no es una excepción sino una maldita regla en México.
* Escritora e Investigadora IIJ –UNAM

learapha@gmail.com

@LUCIARAPHAEL11