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Un Cuarto Propio

  • Lucía Raphael

  • Lucía Raphael
  • “Las familias buscan, el Estado oculta: las niñas de desecho de Tetelcingo”

 

Este artículo estaría dedicado a Nacho Padilla, si la historia no fuera tan terrible. Porque alcancemos ese otro país que soñaste. ¡Abrazo al aire!

El Estado de Derecho no esta en crisis, el Estado de Derecho en México no existe. La justicia es una estructura de simulaciones, que comienzan por la insultante puesta en escena del “debido proceso”, formado por toda clase de reglamentos, protocolos y fiscalías, cuyo fin es ser el “cheking list” de lo que hacer en contra, de lo que hay que saltar, borrar, esconder. No es nuevo; lo vivimos con el montaje de captura de Florence Cassés, a quien la manipulación de la realidad dio a la francesa la salida de sus condenas. Lo vimos con la captura cuyo argumento chafa, (ni Televisa lo avalaría de tan inverosímil) de los Abarca. Y ahora, con el insultante, cínico y sobre todo ilegal manejo que el Gobierno de Morelos, ha dado al horror que la fosa inhumada de Tetelcingo constituye.

Y seguimos viviendo como si nada pasara; como si eso que ocurre en cada población donde se suman estos hallazgos macabros, lo ubicáramos en Ruanda o en Afganistán, mientras que pueblan, precisamente por su cercanía, las memorias y los contextos más entrañables, de lugares idílicos no hace más de 20 años. Hoy son el escenario de una realidad que no es monopolio de Morelos, y que nos grita algunas verdades que tenemos que confrontar: 1) Que esta teniendo que ser la sociedad civil, las familias de las víctimas y desaparecidos de todo el territorio, quienes dan seguimiento a los procesos para que se haga justicia. Parece una invitación del Estado a tomar el derecho en mano propia. Una situación particularmente evidente en el “corredor violento conformado por Acapulco-Morelos-Guerrero”, expuesto en el Atlas de la violencia presentado por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM).

Y del trabajo de esta Universidad, el apoyo de su rector, la claridad de su denuncia a raíz de las investigaciones hechas, surge el siguiente punto a evidenciar, la vocación debe tener la Universidad hoy,en la exigencia y aplicación de la justicia, frente a un sistema que no solo no se da abasto, sino que la violación sistemática del derecho procesal hace pensar en una posible asociación con los grupos delictivos de la zona, como lo deja ver Roberto Villanueva, integrante del Programa de Atención a Víctimas de la UAEM, al denunciar que en las características de las fosas de la Fiscalía de Morelos en Tetelcingo y los 117 cuerpos hallados, se lee el “modo de hacer” utilizado por “Los Zetas” en sus propias fosas” (La Silla Rota).

La nota de ayer de La Silla Rota, muestra el profundo y angustiante nivel de descomposición de nuestro país. La película de terror que muestran las escenas de tres niñas cuyos cuerpos fueron tirados como basura en las fosas clandestinas, “habilitadas por el Gobierno de Graco Ramírez para maquillar cifras -consigna Francisco Nieto-; una recién nacida, una chiquita de dos años y una tercera de 7; de las cuales la Fiscalía tenía expediente, las tres presentaban muestras de violencia, las tres fueron borradas por el Gobierno del Estado porque les incomodaba. Una verdad nos grita: ¡Estamos podridos! juicio político piden los defensores de derechos humanos. Sería un primer paso.
* Escritora e Investigadora IIJ – UNAM

learapha@gmail.com   @LUCIARAPHAEL11