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Un Cuarto Propio

  • Lucía Raphael

“A las Lucías, las vivas luchando, las asesinadas de tanta vida. A las “4 gatas rabiosas” y todas las convocantes de este gesto que no debe dejar de repetir hasta que entiendan l@s que no quieren entender”

  • Lucía Raphael
  • “#MiércolesNegro: ‘si mi vida no vale, produzcan sin mí’”

El miércoles 19 de octubre, #MiércolesNegro, mientras observaba desde el montículo del Ángel de la Independencia, como un grupo nutrido de mujeres vestidas de negro y con pancartas hechas; desde folders extendidos con frases escritas a plumón, hasta un arcoíris inmenso conteniendo el logo de la UCSJ o la UACM; detenían el tránsito dando vuelta a la glorieta, gritando consignas. Nunca antes entendí tan claramente la profunda desconexión que hay en la mayoría de mexican@s frente a la realidad atroz; su reacción neurótica y desentendida refleja la ceguera que permite que este cáncer del feminicidio se expanda sin que nadie se sienta obligado a detenerlo.

Mientras las manifestantes expresaban un dolor que implica a cada mujer, de este país, l@s autómatas detrás de sus autos les mentaban la madre, se pegaban al claxon, haciendo abstracción del horror que les concierne; esta violencia feminicida que está alcanzando a sus hijas, sus madres, sus esposas, a ellas mismas. La negación de entender que hoy México, se ha vuelto tierra de nadie en materia de gobernabilidad. Una resistencia que “les vende” ponerlos a salvo del miedo y el horror, habitantes cotidianos del pensamiento de cada mexicana, que “osa” salir por la puerta de su casa, aventurándose a la “absurda” tarea de intentar vivir. Lo que compartieron las mujeres jóvenes, las madres de hijas asesinadas, como Irinea Buendía compartió de Mariana Lima, o Mayra Jorge, de Martha Karina Torres; o aquella compañera que se permitió expresar algo que el patriarcado consideraría ridículo, pero que nosotras sabemos que es punzante y cotidiano. “vestir una falda corta” para venir a manifestar su enojo, su hartazgo, su derecho a una vida “normal”, como “una celebración”, como un homenaje, porque sabe que en el día a día, esa misma falda corta le implicará en el metro, que los hombres que circulan entre lo vagones, consideren que es un permiso para acosar, un permiso para “arrimar”; un permiso para matar…

Escuchar a tantas chicas, entre ellas del Estado de México, con rostro y voz, víctimas de violaciones, de ataques, o tocamientos. Mujeres de todas las edades y roles que necesitan espacios como el que se formó esa mañana a las 11:00 en la “Victoria alada” como un lugar de testimonio, un círculo de escucha. Cuán conmovedor y cuán importante fue para cada una de nosotras presentes reconocernos, dolernos, abrazarnos en la experiencia, en el miedo, en el reclamo, y no sé por qué, o quizás sí; por la fuerza que genera esa palabra y esa escucha compartidas; también algo de esperanza. Un grito por las Lucías Pérez del continente.

No logramos como en Argentina o Chile, ríos negros y púrpuras de consignas y gritos confrontando la ceguera de nuestros Gobiernos (no dejo de preguntarme; con la cercanía y desmesura de los cuerpos mutilados y encontrados diariamente en nuestro país ¿Por qué no fuimos millones?)Cada día mueren 6 mujeres en México por asesinato y reporta la página femenicidiosmap.crowdmap.com que son más de 1000 en lo que va del año”.

Fuimos unas miles, haciendo eco de muchas maneras a lo largo del día, al Cono sur, desde Argentina, Chile, Bolivia, Brasil… sin importar quién convocó, sin buscar apropiarnos de la palabra, dándole un sentido que parece ser el único idioma que hablan los Gobiernos hoy -como consigna Daniela Rea-: “(una) protesta contra las violencias feminicidas que por primera vez, relaciona la violencia machista con un sistema económico que exprime la vida de las mujeres, pero no la protege. Un paro de labores bajo el lema ‘si mi vida no vale, produzcan sin mí’ ”. Necesitamos más espacios de testimonio y de escucha como éstos. Necesitamos que todas las mexicanas entiendan que esto es por ustedes también, porque un día, cada una de nosotras pueda salir a la calle con el corazón en calma.
#MiércolesNegro #NosotrasParamos #YoparoArgenMex, #Niunamenos #VivasNosQueremos #FeminicidioEmergenciaNacional