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Un cuarto propio

  • Lucía Raphael

Estrategias contra los totalitarismos; resistamos acercándonos

El historiador estadunidense Timothy Snyder, escribió recientemente un texto inspirador, explicando a sus connacionales cuales tendrán que ser los pasos a seguir, en esta era donde el totalitarismo se encarna de manera absoluta en quien, a partir de enero próximo gobernará ese país. Especialista en historia de los países del Este y el Holocausto, identifica en la sucesión de actos del presidente electo Donald Trump, así como el comportamiento de quienes lo votaron, elementos y características claras de lo acontecido en la Alemania de Hitler, comenzando por su campaña. La sola ventaja frente a este regreso aterrador de esa parte de la historia, es que podemos aprender de la experiencia y expone 20 lecciones a aprender y aplicar, del siglo XX, adaptadas a las circunstancias actuales.

Al leerlo, leo también algunos artículos de octubre reciente, ahora que también en Puebla se ha demostrado la agudización de los Feminicidios en el Estado. Más de 86 casos en el periodo del gobernador actual. Las ONG y las feministas piden Alerta de Género. No puedo dejar de pensar en el terror que nos está provocando todo lo que la era de Trump nos representa, y no puedo dejar de sentir la ansiedad que provoca estar frente a un elefante blanco, mucho más cerca de nuestras narices y, que nos negamos a ver, posiblemente porque es demasiado angustiante, porque la viga en nuestro ojo es infinitamente mayor y más inmediata y más flagrante que la gringa. Porque no solo el Estado no quiere ver lo que pasa en México, para comenzar con sus mujeres, sino que la mayoría de las y los mexican@s prefieren guardar silencio, o relativizar la violencia, o acusar a las mujeres que intentamos ponerles un espejo enfrente de “feminazis”, antes de reconocer que la era del totalitarismo en México no es nueva, pero que en nuestra esquizofrenia hemos aprendido a fingir que no esta ahí, que la impunidad no es un sistema de Gobierno ofensivo de cinismo, y que nostr@smism@s somos cómplices.

Snyder aconseja “no obedecer de antemano”, mucho del poder autoritario -explica- se entrega libremente. Se renuncia a cuestionar antes de que se dé una orden, nos auto-limitamos sin haber recibido todavía las restricciones. Aconseja también “convocar la ética profesional”; el compromiso con las prácticas justas son fundamentales. “Es difícil romper una ley, sin la complicidad de los abogados o de los jueces”. ¿Dónde están estos abogados éticos y estos jueces inquebrantables en nuestro país, frente al horror que esta devastando el territorio y matando a nuestras mujeres? ¿Hasta dónde han entendido, la mayoría de los agentes de la justicia, la gravedad del tema y su responsabilidad en su perpetuación? No sé si se aplique el consejo de “permanecer en calmacuando llegue lo inimaginable”, el autor explica que cuandollegue (en México ya es rancio y pegajoso desde hace siglos), es precisamente el discurso de miedo que los autoritarios aprovechan para consolidar su poder.Lo que ocurreacá, es que es el silencio y el exceso, no sé si de calma, pero si de negación y adormilamiento, ha permitido a ese totalitarismo implantar su poder; esta clase de poder fraguado a golpe de siglos y de inmovilidad, que ha hecho de nosotros muertos vivientes.

El siguiente consejo me parece fundamental: “Sean atentos con el lenguaje”. Antes de pronunciar frases que todo mundo dice, seamos conscientes de nuestro propio discurso, responsabilicémonos de lo que decimos y las fuentes de dónde lo sacamos”. ¡Si un gobernador dice que en su estado no matan mujeres, pongámonos alertas! No usemos el internet antes de dormir, saquemos nuestros gadgets fuera del cuarto y leamos, leamos mucho, leamos artículos largos en vez de centrarnos en los twetts monosilábicos y superficiales. “Permanezcamos cerca de los otros; no dejemos de salir a la calle, hagamos actividades corporales, vayamos a lugar no familiares, convivamos con gente que no nos es familiar”; no sedamos ni al miedo ni al aislamiento. Y en este paralelismo es riesgoso decirlo así, pero lo que necesitamos es recuperar la certeza que lo que nos hace seres humanos, es nuestra capacidad empática y de solidaridad. En México hace mucho que esta certeza esta moribunda, pero entendamos que no habrá leyes, ni policías ni tipos penales que nos libren del avance de esta deshumanización, tenemos que comenzar por recuperar nuestra“ética de la responsabilidad del otro”,los lazos; esos que debería ser nuestro “re-ligare”y no aquellas religiones que simplemente nos separan. Son a penas unas ideas, habría que tejer lento y con calma. Pero estoy convencida de que el llamado que hace el historiador, aunque tardío para México, siempre será un inicio, sino para desaparecer el horror de la violencia contra las mujeres implica; Sí para disminuirla, en la medida de que entendamos que no podemos seguir vivos, ni mantenernos en pie como país, sino nos concentramos en recuperar nuestra humanidad. Porque hasta hace poco Puebla y Querétaro parecían ser los últimos estados seguros. Resistamos acercándonos.
FUENTE:https://www.facebook.com/timothy.david.snyder/posts/1206636702716110
*Escritora e Investigador IIJ UNAM

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@LUCIARAPHAEL11