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Un Cuarto Propio

  • Lucía Raphael

  • Lucía Raphael
  • “Sacar de horror compartido, una esperanza”

Desde el día de la toma de posesión de Trump, una angustia particular me habita constante, como a la mayoría de las personas en el planeta con algo de conciencia. Veo cómo ha ido corroborando su proyecto de destrucción y su locura de supremacía blanca que busca desmantelar las instituciones humanas y los derechos,de todas las formas posibles, poniendo a la cabeza de sus ministerios, personas cuyo desprecio por la humanidad ha sido expresado.

Esta semana, Nerón firmó un mandato para construir su muro, si de algo no se puede criticársele, es de que no cumpla sus promesas, no las nefastas, no las de odio y hostilidad, no las que siguen alimentando el desprecio e ignorancia de aquellos que lo llevaron al poder. Pasan por mi corazón sensaciones como las grabadas con dolor de lecturas como Ana Frank, esa angustia constante de un grupo de personas excluidas y perseguidas por su diferencia, el horror de ver a los “ciudadanos” alienados en esa persecución, de colaboracionistas, de traidores de su propia humanidad, cerrando los ojos, o cerrándose en sí mismos, banalizando el mal como explica Hanah Arendt. No dejo de pensar en el texto de Woolf que tanto he citado, ahora lo pienso con dolor, porqué no hemos entendido la seriedad y el peligro de nuestro egoísmo. Ella les dice a los ingleses del establishment, que la inminencia de la llegada de los nazis a Inglaterra, el horror del holocausto, pone a los hombres de las naciones en riesgo, en el mismo lugar que han tenido las mujeres en los últimos 500 años, les explica cómo hoy son perseguidos por su religión, su raza, su postura política, y de ahí saca una esperanza: “Porque ahora luchamos juntos” escribe, y “eso hace toda la diferencia”. No lo estamos entendiendo. Como Woolf frente a los lores ingleses, las mujeres en el mundo marchamos sumando 2 millones este 21 de enero, por la defensa de los derechos humanos de todas las diferencias. A cada gesto solidario de la sociedad civil, Trump reacciona en narciso emberrinchado haciendo una pataleta. Su forma de Gobierno es el de un bully que infunde miedo, porque se alimenta del miedo que genera.

Durante los últimos años, mientras veo que nuestro país ha sido gobernado y ha vivido en la deshumanización, en la impunidad, en la corrupción, en la explotación de los mexicanos por los mexicanos mismos, en el fraccionamiento y venta de nuestro territorio y nuestros recursos, he acudido a las ideas de los “movimientos no violentos”, la necesidad de que la sociedad civil se organice a través de sus estrategias. Todavía hace unos días tenía la esperanza de que como Holanda lo ha ido planteando desde el humor y desde la política, si todos los otros países frente a la ignominia, nos uniéramos en un gran trabajo planetario de resistencia, para detenerlo antes de que se haga imparable, entonces lograríamos cambiar el futuro que él representa. Pero con respuestas como las de Trudeau, entendemos que Trump está ganando, porque estamos renunciando a dar la batalla antes de estar frente a ella. ¿Hacia quién voltear, si la opinión pública internacional está mordiendo el polvo? Antes de cerrar mi artículo, llega la noticia de que Peña cancela su viaje a Washington. ¿Quién iba a decir que Peña generaría una esperanza? Necesitamos todas las esperanzas, y necesitamos cerrar filas, gritar claro, necesitamos acercarnos para no permitirle al miedo ganarnos la batalla.
Escritora e Investigadora IIJ UNAM

learapha@gmail.com

@LUCIARAPHAEL11