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Un Cuarto Propio

  • Lucía Raphael

  • ¿Nacionalismo o pluralidad?
  • Lucía Raphael

¿En qué consiste el fascismo? El diccionario lo define así: “Régimen (…) fundado sobre la dictadura de un partido único, la exaltación nacionalista y el corporativismo. Doctrina o tendencia dirigida a instalar un régimen autoritario. Actitud autoritaria, arbitraria, violenta y dictatorial impuesta por cualquier grupo a su entorno”.

¿Qué es lo que hace hoy en día que grupos de las extremas derechas del mundo, celebren la investidura de Trump? ¿O el hecho de que éste encuentre respaldo en un Putin, reconocido por su totalitario Estado-Mafia? Todos se caracterizan por sus posturas nacionalistas, la promoción de la supremacía blanca; “los pactos bilaterales entre países en vez de bloques; la transición de la toma de decisiones de espacios políticos (como la ONU) a acuerdo bilaterales; la represión a los derechos sexuales y reproductivos; el cierre de fronteras para personas”. Definidos por el miedo y la construcción del enemigo en “el otro” y su espejo común, excluyente y manipulador que proyecta ideas como: “Solo yo soy de fiar”, “solo lo conocido es válido”, “solo ‘nuestros’ valores son válidos”, o más conocido para los mexicanos “nadie se mete con nosotros”.

Eso es el nacionalismo; ese concepto que convenció en su momento a los alemanes de ser una raza superior unida por un enemigo común inventado. Frente al horror que causó, el movimiento del 68 acuñó el slogan solidario: “Todos somos judíos de Auschwitz”. ¡No! reaccionar ante la provocación de unpopulistano es la reacción adecuada. De hecho, como algunos académicos tanto en México como en mundo han subrayado, es una de las estrategias del grupo neonazi para desestabilizar. Lo último que necesitamos es re-centrarnos en nosotros mismos, queriendo castigar a aquellos que, junto con nosotros están siendo “buleados”, por seguir trabajando a nuestra par. Necesitamos tomar distancia y entender la importancia; sí de sumar esfuerzos, pero no entre mexicanos con el orgullo herido, sino entre personas sin fronteras. No desde la furia, sino desde la diversidad de ideas y pensamientos, y nuestro derecho a seguir aspirando a ellos. Trabajemos con los norteamericanos, como con los latinoamericanos, los holandeses, los argelinos, o los etíopes, para defender y consolidar esas instituciones democráticas que los trumpistas buscan desmantelar, esas cuya libertad no pasa por el mercado, sino por los ideales humanistas, definidas, por el respeto al otro; es el momento de reforzar una ética de la alteridad y de utilizar la creatividad para inventar estrategias de resistencia plurales. Comencemos por reconocer que el temor que nos provoca el totalitarismo del norte, es una realidad aplastante aquí en nuestro país.Comencemos por no jugar el juego de la ceguera; tan conveniente para quienes han sido totalitaristas, y deshumanizados frente a las mujeres, asesinad@s y l@s desaparecid@s. No puede ser el establishment quien marque las pautas a seguir de la ciudadanía.¡Sí, seamos críticos! ¡Sí, alcemos la voz! ¡Sí, hagamos propuestas! Abracemos nuestra realidad y cambiémosla, no inventando un nuevo y ya desgajado becerro de oro. Como en las estrategias de no violencia; si los provocadores comienzan a empujar en una manifestación, comencemos por sentarnos en el suelo, para poder observar quién está aprovechando la masa, para hacer más daño.
* Escritora e Investigadora IIJ _UNAM

learapha@gmail.com

@LUCIARAPHAEL11