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Un delicioso y cálido platillo

  • Cómo dijo: Ricardo Espinosa

Hablando de comidas, hay algunas que deben su nombre a la vasija o al recipiente en que se hacen. Es el caso por ejemplo de la paella, que ha de estar harta de que hagan chistes malos con su nombre, como ése de que ¿es paella o es pa’todos? El nombre de la paella es de origen catalán y viene del francés paelle o paele que significa sartén derivado del latín patella que es un plato o recipiente pequeño.

Ya cuando llega a nosotros nos damos cuenta que la paellera lo que menos tiene es ser pequeña, -al contrario-, pero es que aplicada así, se refiere a una vasija no pequeña sino de poca profundidad.

El puchero que es un caldo de res (riquísimo) también se refiere originalmente a la olla, a la vasija en que se hace y procede del latín pultaris que es precisamente una olla, una vasija para guisar. El caldo es agua en la que se han cocido diversas carnes y hortalizas (a las hortalizas en México le llamamos verduras) y el nombre (del caldo) viene del latín caldus que quiere decir “caliente”, claro porque el caldo normalmente se toma caliente y frío sabe horroroso.

En algunas partes al caldo o puchero le llaman cocido ¿por qué? Pues porque ciertamente se le prepara cociéndolo, aunque también hay quienes establece diferencias entre puchero, cocido y caldo que es más general.

Todavía hay otro nombre para este delicioso platillo que es el chambarete. Algunos le dicen chamberete, pero lo correcto es con la a, porque viene del portugués antiguo chamba que se refiere a la pierna, es decir, al muslo del animal. O sea que el chambarete en este caso no deriva de la vasija sino del pedazo de muslo que se pone a cocer y que le da un sabor especial al caldo resultante.

Aparte de las comidas están luego las ensaladas. La palabra ensalada viene del latín vulgar insalata que se refiere –como usted se ha de imaginar- a algo que tiene sal. Es que originalmente la ensalada es un revoltijo de hortalizas crudas al que se le agregan sal –desde luego- y a veces también otros aderezos.

Las hortalizas se llaman así porque se cultivan en una huerta, pero también se les llama legumbres, aunque rigurosamente las legumbres deberían ser solamente las leguminosas que son aquellas cuyas semillas se crían en vaina, como el frijol, el chícharo, las habas y otras.

Así es esto. Nosotros –como le decía- tenemos la costumbre de llamar verduras a las hortalizas y también les llamamos legumbres. Son verduras a pesar de que algunas como la zanahoria no son totalmente verdes como es el caso de la lechuga. También los tomates se consideran verdura aunque sean rojos y aunque en realidad entran en la categoría de las frutas como sucede con los aguacates y los chayotes.

Todavía el tema da para mucho más, pero ya se me despertó el tigre que llevo dentro (el apetito) así que me voy en busca de algo qué comer ¡Buen provecho!