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Un éxito sobre tres pilares | Entre piernas y telones | Hugo Hernández

  • Entre Piernas y Telones : Hugo Hernández

Es un trío al que admiro desde que los conocí. Actualmente son tres de los pilares del teatro mexicano, cada uno en su área respectiva.

He tenido oportunidad de ver sus trabajos a lo largo de la última década y siempre me sorprenden, pues lejos de repetirse van siempre para adelante, retándose a sí mismos y ofreciendo al público algo valioso.

Ellos son Alejandro Ricaño, Luis Gerardo Méndez y Sergio Villegas, quienes juntan hoy sus talentos y creatividades en la obra Hotel Good Luck, que está abarrotando cada fin de semana las localidades del tan de moda teatro Milán.

Al primero que conocí, si mal no recuerdo, fue a Luis Gerardo Méndez. Lo vi en la obra Dramarama, una estupenda obra pequeñita dirigida por Juan Ríos. De ahí saltó a la fama gracias a Hoy no me Puedo Levantar, musical en el que daba vida al inolvidable Colate.

Desde entonces lo he visto en todos sus trabajos escénicos y cinematográficos. Y no deja de sorprenderme siempre muy gratamente.

A Ricaño lo conocí, como casi todo mundo, gracias a Más Pequeños que el Guggenheim, una maravilla de puesta en escena que él escribió y dirigió. Y lo mismo: No me pierdo ninguno de sus trabajos.

Con Villegas me ha pasado un poco lo mismo. Y no es que decida yo ir a ver tal o cual montaje porque Sergio haya diseñado la escenografía o la iluminación. No es así, pero materialmente todo lo que le he visto me ha gustado. Y miren que no deja de trabajar.

Hoy, estos tres talentosos creadores unen sus fuerzas en Hotel Good Luck, un montaje inesperado, pequeñito, íntimo, de esos que hay que digerir poco a poco, pues nada es explícito, todo está ahí contenido para ser descifrado.

Una historia que se cuenta en varias dimensiones, de sueños y realidades que se entremezclan, de mundos y posibilidades que se entrecruzan.

Buen trabajo en equipo, que no debió haber sido nada fácil ni para Alejandro ni para Luis Gerardo, pues no se trata de una anécdota continua, lineal, sino de una que está llena de saltos, de imprevistos, de cambios de ritmo que suceden de manera vertiginosa en un minimalista y bello escenario creado por Villegas.

Hotel Good Luck, teatro mexicano de hoy, que conecta perfectamente con el actual espectador.

/arm