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Un respiro / Cuentas Claras / Carolina Navarrete

  • Carolina Navarrete

Las medidas implementadas por el Gobierno Federal y el Banco de México, sumadas a las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos y al alza en los precios internacionales del petróleo, dieron un respiro al mercado cambiario y el valor del dólar llegó a venderse en menos de 18 pesos en las sucursales bancarias.

Esto ocurre justo cuando se cumple un mes de que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Banco de México anunciaron el recorte al gasto público, el aumento en las tasas de interés y la terminación del mecanismo de subasta de dólares, factores que han contribuido a la apreciación de nuestra moneda.

Parece ser que la calma regresó a los mercados financieros y en esto influyó el anuncio de la Reserva Federal de Estados Unidos, que el miércoles pasado decidió no sólo mantener su tasa de interés sin cambios, sino que redujo las expectativas de aumentos en el transcurso de este año.

Ahora se cree que en lo que resta del año solamente habrá dos aumentos de un cuarto de punto porcentual y no cuatro incrementos de la misma magnitud como se esperaba. Y esta decisión se debe a que la economía mundial registra un crecimiento débil.

La expectativa es que el Producto Interno Bruto de Estados Unidos avance este año 2.2 por ciento, cuando en diciembre pasado se estimaba una tasa de 2.4 por ciento; la proyección para el próximo año también bajó de 2.1 a 2.2 por ciento. Ante esto, la decisión es que haya ajustes graduales en la política monetaria, a fin de no frenar la actividad económica.

A esto se suma el comportamiento positivo en los precios del petróleo en los mercados internacionales, pues tanto el West Texas como el Brent superaron los 40 dólares el barril, mientras que la mezcla mexicana superó los 32 dólares, el mejor nivel que se registra en este año. Y esto se debió a que el dólar se debilitó frente a otras monedas por el anuncio de la Reserva Federal.

Es cierto, la situación en los mercados mejoró, pero la volatilidad no se ha superado, porque las condiciones de aversión al riesgo continúan muy presentes en el mundo, como bien lo dijo el Secretario de Hacienda, Luis Videgaray en reunión con los integrantes de la Asociación Mexicana de Capital Privado.

Les dijo que la autoridad financiera seguirá actuando de manera oportuna para mitigar los impactos del exterior en la economía mexicana. Esto significa que cuando haya condiciones excepcionales de volatilidad por factores especulativos, que no deriven de ajustes en los fundamentales, intervendrá el Banco de México en el mercado cambiario.

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Por fin, después de tres años y medio, el Congreso avaló la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios, lo que permitirá regular y controlar el endeudamiento de los gobiernos locales, aplicando castigos a quienes incurran en actos de corrupción o se endeuden para financiar el gasto
corriente.

Los gobiernos no podrán aumentar su endeudamiento en más de 3 por ciento anual y sólo en casos específicos, cuando tengan niveles de bajo endeudamiento y previa autorización del Legislativo, podrán hacerlo hasta en 15 por ciento.

Los estados y municipios deberán inscribir los créditos en un registro público único, lo que permitirá tener un sistema de alertas que califique el nivel de endeudamiento. Se tendrá el semáforo verde, cuando el endeudamiento sea sostenible; el semáforo amarillo, cuando la deuda debe estar en observación; y el semáforo rojo, cuando el nivel de endeudamiento es elevado.

Con esto, los gobernadores y alcaldes tendrán las manos atadas.
caro.navarrete@yahoo.com.mx