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Una guerra sin fronteras / Zona de Guerra / Héctor Tenorio Muñoz

  • Héctor Tenorio

Los atentados contra Charlie Hebdo el pasado siete de enero, la masacre en Peshawar ocho días después que dejó un saldo de 17 muertos y los ataques terroristas del 13 de noviembre en París que provocaron 130 muertos y 300 heridos, pulverizaron el discurso del Estado francés – del cual han sacado ganancias tanto políticas como económicas, al intervenir en conflictos fuera de su territorio-, sobre la viabilidad de construir un mundo de diversidad y diálogo intercultural que nulifique al fundamentalismo. La oleada de atentados de la capital francesa coincidió con una de las mayores derrotas del califato en el norte de Irak, luego de lograr victorias por más de un año en forma ininterrumpida. El Estado Islámico (ISIS) se ha visto obligado a emprender una yihad global, imitando la estrategia de Al Qaeda, es un planteamiento defensivo ante el acoso, a pesar de controlar poblaciones. En 18 meses sus acciones han causado más de mil 600 muertes.

Occidente no deseaba llegar a este choque de civilizaciones, pero hizo todo lo posible para que así fuera. El analista Bernard-Henri Levy explica que vivimos una guerra con y sin fronteras, con y sin Estado, donde se mezcla el modelo desterritorializado de Al Qaeda con el viejo paradigma territorial que ha recuperado ISIS al tener frentes desdibujados y combatientes dispersos en el mundo. Una muestra de esto es el atentado en Mali, donde 27 rehenes fallecieron en el secuestro del hotel Radisson Blu el 21 de noviembre.

En este contexto, los franceses respaldan al mandatario François Hollande quien impulsó una coalición antiterrorista encabezada por Estados Unidos que incluye a los rusos, al tiempo que el portaviones galo Charles de Gaulle entró en acción. Desean una guerra sin piedad contra los yihadistas porque se trata de liquidar a todos los obstáculos que se opongan al nuevo orden. En otro frente, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, acusó a Turquía de complicidad con el Estado Islámico por derribar en territorio sirio al bombardero Su-24 ruso y asesinar a uno de los pilotos mientras descendía, la aeronave realizaba una operación en territorio sirio. Denunció a los turcos de financiar al ISIS que ha estado contrabandeando petróleo de Siria a Turquía. Ankara afirmó que su espacio aéreo fue violado. Moscú lo negó.

A pesar del temporal, los europeos se niegan a modificar el tipo de convivencia abierta y generosa que dicen caracteriza a sus democracias. Congruentes a su pensamiento, estigmatizan a sus oponentes, nombrándolos “fascislamistas”. Pretenden neutralizar al enemigo en sus territorios, deteniendo a quienes prediquen el pensamiento de odio; vigilando a los miles de individuos sospechosos de yihadismo. Intentarán evitar que los terroristas lleguen a sus fronteras disfrazados de refugiados.

El catedrático Fernando Reinares puntualiza que desde octubre de 2014, el Estado Islámico, por medio de su órgano de propaganda, Dabiq, amenazó con la ejecución de atentados en países del mundo occidental. Actualmente Bélgica se encuentra en alerta ante un posible atentado, las redadas han provocado cinco detenciones. Sin embargo, no ha caído Salah Abdeslam señalado de estar vinculado a lo sucedido en París. En este sentido, vale la pena recodar el 15 de enero de 2015, cuando la policía belga abatió a dos terroristas y detuvo a un tercero, todos coordinados desde Atenas por Abdelhamid Abaaoud, muerto el 18 de noviembre en su escondite de Saint-Denis, Francia.

Las amenazas de bombas se multiplican, hay desconcierto y pánico, existe el riesgo de recortes de los derechos y libertades en aras de la seguridad. Estamos a merced de los Señores de la Guerra.
tenorio_hector@hotmail.com