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Una Raya a la Ignorancia / Juan Osorio

¿Qué es un sueño? Todo ser humano tiene sus propios sueños, fantasías y emociones, y digo emociones, porque éstas son las responsables de hacer que fluya la adrenalina dentro de nuestros cuerpos. A través de ellas, la mente se oxigena y empiezan a germinar las semillas de las grandes obras. ¿Por qué? Porque el ser humano se forma gracias a sus pasiones, y cuando cualquiera de nosotros se entrega con cada fibra de su ser a un proyecto, nuestro ritmo cardiaco alcanza tal velocidad que se vuelve ensordecedor. Y es entonces, gracias a este nacimiento de sentimientos, que conectamos con otras personas, formamos relaciones maravillosas, nos hacemos uno con el amor de nuestra vida, forjamos amigos, nutrimos compañeros, y, además de todo, crecemos en nuestra profesión. ¿Por qué comento esto? Esta semana, mi equipo y yo estamos reunidos en nuestro primer coloquio de escritura y producción para nuestro próximo proyecto. Para nosotros, el amor es compartir un sueño, es recorrer un mismo camino con un mismo objetivo, con una misma pasión que nos permita mostrar que más que trabajo, es una entrega. Esta semana estamos formando un sueño, un mundo compartido al cual queremos sumar a la audiencia. Sí, queremos invitarlos porque amamos lo que hacemos.

Este grupo está conformado por Alejandro Pohlenz, cabeza de escritores; Pablo Ferrer, escritor; Roy Rojas, productor asociado; Claudia Calderón, coordinadora administrativa; Aurelio Ávila, director de escena; Santiago Pineda, editor literario; y Solecín Santillana, colaboradora literaria, todos bajo la supervisión de Martha Jurado. Estamos reunidos en un lugar espiritual, donde estamos presenciado la gestación de un gran proyecto, analizamos los personajes, pensamos el contenido, sentimos la música, ideamos el tema principal, soñamos con la escenografía, vislubramos el logo, pero sobre todo, ocupamos nuestras mentes con un objetivo: cumplir las expectativas de este horario tan importante.

¿Qué implica el horario de las 08:20 p.m.? Sabemos que nos encontramos con un espacio que es familiar, donde predominan los valores, la integración, el amor y una responsabilidad de generar la comunicación con nuestros hijos. Por esto, el hecho de estar aquí reunidos nos hace darnos cuenta de que nosotros somos también una familia, una que está enfrente de un nuevo reto que nos llena de adrenalina y que hace latir nuestros corazones como si fuera uno solo. Y, es tal nuestra emoción, que queremos transmitirla a través de la pantalla, a través de nuestra novela, a través de nuestros personajes, a través de nosotros mismos.
w Combate sin música

Stendhal, uno de los grandes teóricos del amor, decía “Ir sin amor por la vida es como ir al combate sin música, como emprender un viaje sin un libro, como ir por el mar sin estrella que nos oriente.” Hoy, en medio de pláticas, café y buena compañía, estoy convencido de algo: estamos enamorados. Cada uno de los miembros de mi equipo, al estar aquí, en esta unión, sabemos hacia dónde queremos ir. Tengo la certeza de que el género no es nada más entretener, sino también crear un mundo maravilloso donde, como audiencia y como creadores, podamos reflejarnos y vivir juntos un sueño de amor.