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Una tras otra

  • Jaime Alcántara

Adelantos tecnológicos O, el fin se acerca a pasos lentos II

Sin embargo, yo creo que hay tres peligros que no se quieren ver, a pesar de las evidencias: A1) La Robótica. Qué mujer no sueña con una robotina (aquel mecanismo, con características de trabajadora doméstica, de “Los Supersónicos”).

Qué empresario no ha hecho lo posible por adquirir más y más robots, para buscar que todo sea automático, programable, obediente, manejable. En ello, por supuesto, va la supresión de mano de obra. Uno de los mejores ejemplos son las empresas que solo venden aire, como el software (Apple, Windows, Oracle…). Por ello, el joven dueño de Face, con solo un poco más de un millar de empleados, es el tercero o cuarto chorromillonario, con una fortuna que no puede uno ni imaginarse.

En ello, o con ello, va el declive de la ocupación. Una sola máquina puede sustituir a miles y miles de personas. De aquí, también, el desajuste que causó esa entronización virtual al mundo, creando poblaciones de desempleados, aún en países desarrollados, sin entender por qué. Pero, ese es otro tema.

“Terminator” no solo no es ficción (ya vimos lo que hizo el austriaco Schwarzenegger, con las leyes migrantes). Esta realidad se la debemos a las computadoras, tan valiosas, tan indispensables, hasta ahora. Todo es resultado de lo amigable, como se dice en computación, de lo fácil que resultan las cosas, a partir de ellas.

B1) La manipulación de la genética. Desde la aparición de aquella famosa borrega, “Dolly”, en Escocia, a partir de la clonación de una célula adulta, la advertencia está más que clara: en cualquier momento puede aparecer un moderno Dr. Frankenstein, que quiera ser un émulo de Dios, de la naturaleza, de Buda o de quien sea.

Los experimentos que se han hecho con las células madre son otro adelanto científico de alcances inconcebibles. De principio suena alentador. Por ejemplo, a partir de allí, los laboratorios podrían crear hígados, páncreas, corazones, uñas, cabello, etc. Y, los ejemplos, pueden ser infinitos. Esto es, una especie de Comercial Mexicana de órganos humanos: Allá está la estantería de úteros, en el pasillo tres la de próstatas…

Para un enfermo de estos tiempos, eso le avisa de una esperanza de vida, real. Quién quiere morirse, en aras de un futuro incierto. Lo real es que sí se puede crear vida, aunque sea por partes, no faltará ya, quien se ponga a trabajar para tener un ¿humano? completo (¿ya existirá?). Y no es una película de El Santo o de alguna otra de ciencia ficción. La realidad aquí está, es solo cuestión de verla en su exacta dimensión. Existe literatura para imaginarse uno lo que quiera.

C1) Donald Trump. Y esto no es para la guasa o para el chiste. Un chingao loco -como dicen en mi pueblo- con poder, puede provocar actos aterradores. Y conste que no dije, con dinero. Porque precisamente, ya sabemos lo que está haciendo, gracias a su poderío económico. Con esta posibilidad, ya vimos a cuántos aspirantes, incluyendo al de la dinastía que más Presidentes ha aportado a la nación norteamericana: Jeff Bush, a quien envió a su casa en un santiamén.

Un irresponsable como él, cuidado. Hace 10 años era impensable un mandatario de color. Así que…

jaimealcantara2005@hotmail.com