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Una Tras Otra

  • Jaime Alcántara

  • Jaime Alcántara Silva
  • Cuauhtémoc o el Karma de Graco

Hemos visto ya de todo. Un gobernador y alcaldes sin Partido, Legisladores y personajes apenas conocidos, elevados al rango de autoridades, una sociedad contestataria, como nunca, etc.

El jueves pasado, el Congreso de Morelos aprobó instaurar juicio político a Cuauhtémoc Blanco. ¿La causa? Todos la sabemos. Es la misma que han tenido otros personajes, por debilidad política, chantaje, o por cálculo político para dañar.

Por supuesto que aquel dice que son arbitrariedades de los Diputados. Ellos afirman que es falso que haya cumplido el requisito de los cinco años de residencia, anteriores al día de la elección, como lo marca la Carta Magna de allá. Que mintió, en concreto.

Acto seguido, el Tribunal Superior de Justicia del Estado, como corresponde, procedió a conformar una Comisión para revisar la solicitud que le hizo dicho Congreso. Nada tardados, los magistrados determinaron, sin decirlo, que el famoso Cuau tendría que dejar la chamba que le consiguieron los hermanos Yáñez del PSD.

Como también sabemos, los escándalos empezaron antes. Los dirigentes de ese Partido Político acusaron al exfutbolista de haberle pagado siete millones de pesos, para que aceptara ser el Candidato. Esto, como es entendible, lo habría de negar el acusado. Pruebas grafoscópicas determinaron que el documento firmado por el tepiteño era real. Por supuesto que aquí no ha terminado el tema. Según información disponible, el INE tendría en sus manos la queja y habrá de resolver lo procedente.

Ahora bien. A la par de la actuación del Tribunal Estatal, el examericanista, bien asesorado, determinó ponerse en huelga de hambre, hasta que “(
) alguna Institución asuma la protección del Estado de derecho (…)”.

El fin de semana, la Suprema Corte de Justicia, a una solicitud de amparo por el presunto agraviado, se la concedió. Por supuesto que, como en todos estos fallos, sería “provisionalmente”.

De inmediato, Cuauhtémoc Blanco dejó su publicitada huelga.

De allí, envalentonado, por su coyuntural triunfo, en un contraataque, pidió la destitución de Graco Ramírez, gobernador de Morelos, por la inseguridad reinante. Muchos personajes, necesitados de reflectores, de inmediato se unieron para hacer más grande el borchincho.

Hay muchas hebras que deben jalarse para entender lo que está pasando en esa maltratada entidad.

Algunos dicen que fue porque estaba creciendo demasiado y eso no lo podía soportar el mandatario estatal. La otra versión es que hay una real pugna que inició con la determinación del Mando Único de policía. Todos recordamos que, de inicio, el actual Alcalde había determinado no aceptarlo. Se comentó que fue por amenazas del crimen organizado, otros, que tendría algunos nexos con ellos.

Sea cual fuere el caso, Graco estaría pagando lo que hizo, en su infinito afán por llegar a gobernar la entidad.

Nadie olvida las manifestaciones y “tomas” de oficinas gubernamentales en contra de sus antecesores, con la bandera de la falta de seguridad. Así estuvo un buen tiempo hasta que se le concedió gobernarla. Claro que la principal promesa fue esa, precisamente.

Los números, sin embargo, nos dicen todo lo contrario de lo que ofreció. Hoy día la entidad gobernada por Graco es la más peligrosa del país y, Cuernavaca, administrada por Cuauhtémoc Blanco es la que, porcentualmente, registra más secuestros.

Lo más trascendente, empero, es lo que significa que Cuauh-témoc Blanco se brinque la ley. Con eso, ya qué más podremos ver y sobre todo, cuáles serán las consecuencias.

Adivine usted.
jaimealcantara2005@hotmail.com