imagotipo

Una Tras Otra

  • Jaime Alcántara

Me gustaría que recordaras que ser feliz, no es tener un cielo sin tempestades, camino sin accidentes, trabajos sin cansancio, relaciones sin decepciones:

Jorge Mario Bergoglio

PAPA FRANCISCO

 

  • Jaime Alcántara Silva
  • Instituciones, el arte de permanecer

Por alguna razón de trabajo/relaciones humanas, tuve la fortuna de departir con uno de los altos mandos del clero secular, Víctor Sánchez, Arzobispo de Puebla.

Vale la pena comentar la experiencia, por hechos y dichos recientes, acerca de esa institución que es la Iglesia Católica.

Hace unos días, en un noticiario de cadena nacional abierto, escuché a dos especialistas que fueron invitados para que hicieran un análisis acerca de su dirigente mundial, de su hacer; de su visita a México.

Nada fuera de lo común. Todo como se esperaba. Los tiempos de enojo, de furia, de protagonismo, de insidia, estuvieron en esa charla. Ambos, versados en lo que ocurre en ese mundo, cada vez más abierto, más conocido y más terrenal.

Hablaron de lo “convenenciero” de la institución. Desde la ubicación de los lugares donde estaría el Papa, los temas, las reuniones con sus subalternos y sus audiencias.

El colmo que, dados los antecedentes de jesuita del Papa, el solo quiere mantener la hegemonía de la Institución que representa. Qué cosas.

También la crítica acerba por no haber recibido a los padres de los 43 normalistas desaparecidos.

Pues bien. Al patriarca religioso le entregaron un legado. A él le corresponde no solo mantenerlo sino acrecentarlo, como todo en lo público. Así reza la teoría del poder. A menos que los señores no lean política o su crítica haya sido de mala fe. A su consideración.

¿Lo de Ayotzinapa, por qué? Por qué “debió” recibirlos. La idea, por supuesto, en la imaginaria de realizarse hubiera sido únicamente con el fin de publicitar su problema. Nada en abono de la clarificación de aquella tragedia.

Pero, qué quedó de todo esto, de la visita. A la plática con el Arzobispo Sánchez, la simple charla nos llevó a escenarios que no se conocen, pero que se realizan sin que los críticos de siempre se den la molestia de investigar.

Agradable, conocedor, sin protocolos, sin poses.

El prelado poblano llegó sin escoltas, ni seguridad, al lugar de la reunión. El vehículo en que viajó fue uno de marca italiana, compacto.

Sus visitas pastorales, hacia las parroquias que dependen de su jurisdicción las lleva a cabo de la misma manera. Por cierto, ha recorrido todas, algunas más de una vez y son más de 200.

La información que tiene de la entidad, derivada de sus curatos y contactos, puede rivalizar con el mejor servicio de inteligencia estatal o federal. Pero su principal activo es la manera como ha podido capitalizar la idea del Papa.

Cuando menos en el área de su encargo, salvo excepciones, claro, la Iglesia intenta volver sus ojos hacia quienes se debe, sin desvaríos, sin soberbia, sin ínfulas. Pero con ello ha hecho que los sacerdotes, diáconos, clérigos en general, se vuelvan más humanos, más sensibles; y conscientes de los problemas de las comunidades a su encargo.

Entendido así, puede uno comprender los porqués de una organización que ha sorteado lo mismo al Cisma de Aviñón, que a disidencias como la de los reformistas Lutero, Calvino, Zwinglio. En los tiempos modernos, a las ideas integristas del Obispo Marcel Lefebvre; o corrientes nada saludables para el Vaticano como las de Hélder Cámara y/o de Sergio Méndez Arceo.

Por todo esto, la llegada del Papa Francisco, así como las actuaciones de cuadros distinguidos de la Iglesia como Víctor Sánchez, habrán de mantener su encomienda, a pesar de sus detractores, per seculaseculorum.

jaimealcantara2005@hotmail.com