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Una Tras otra

  • Jaime Alcántara

Que pronto se recupere el Excmo. Arzobispo de Puebla: Víctor Sánchez Espinosa.
“En tiempos que la polarización define la agenda y la gente se refugia en burbujas digitales que más bien parecen salones de espejos, cuando muchos de nuestros líderes se muestran incapaces de comunicar los beneficios de las ideas más básicas como el pluralismo y la convivencia pacífica (…)”

The New York Times (Boletín)

23 dic 2016

  • Jaime Alcántara Silva
  • Otros tiempos. La Crisis de las Instituciones

¿Quién ganó y quién perdió con los saqueos? no lo sabemos, aun con la profusión de analistas y encuestas.

Claro que los saqueos no son un fenómeno nuevo. Los hubo en Nueva York y mucho tiempo después en Los Cabos, B. C. S. Lo primero por un apagón; el segundo, por el paso del huracán Odile.

Para el último acto, el del “gasolinazo”, como lo adjetivaron muchos oportunistas, tuvo indudablemente una causa, un fin. Y un fin bien aprovechado por los huecos que deja la comunicación.

En política no hay casualidades.

Y las instituciones tienen esa gran culpa.

Pero, la falta de una buena comunicación de ellas también afecta a la ciudadanía. Aquella que trabaja, que produce, a la que, quizá, ni le interese la política, más que su futuro, por el cual se afana, se desvela, da su mejor esfuerzo.

Al ir carcomiéndolas se adelanta lo que pudiera acercarse al caos, en el cual perderíamos casi todos.

Y en eso, aquellos que están a la caza de oportunidades, encuentran el rico refilón para hacer cera y pabilo de quienes, aunque parezca increíble, no se defienden.

El nuevo precio de las gasolinas impactará en poco la economía de las familias, así se pinte el cuadro como si fuera una de las trompetas del apocalipsis.

De acuerdo a análisis de fiar, tal aumento quizá no afecte en más del uno por ciento. Claro, que con las repercusiones en otros productos y servicios, pudiera llegar a un tres.

Hay y han habido circunstancias peores. La ineficiencia, por ejemplo, las banalidades, la ignorancia. Éstas, cualquiera que sea su nombre, pudieron (y pueden) impactar, con mucho a la gente, sobre todo a la que menos tiene.

Para corregir, aunque haya sido ex post, hubo acciones concretas. Desde el Acuerdo de los 10 puntos para amortiguar los impactos en los bolsillos, la baja en el IEPS, que se refleja en los costos finales; la disminución en los ingresos de los servidores públicos de alto nivel, etc.

¿Y, el crecimiento, aún en contra del debilitamiento de nuestra moneda y del precio internacional de las gasolinas, y el de la economía nacional, y, el número de empleos (un millón, en menos de un año), lo que no logró, por ejemplo, el PAN en los primeros 6 años de su Gobierno; y…?

Pero, en todas las Instituciones es igual.

Amén de ello, aparecieron los hambrientos de popularidad, de aprovechar la coyuntura; los que se promueven en las redes para llegar, finalmente al golpe de Estado. Pobres…

En la iglesia, unos cuantos pederastas, en comparación con el infinito número de sacerdotes y clérigos que tiene, hizo ver que casi era el diablo quien guiaba sus pasos.

En el Congreso de la Unión, un número mínimo de Diputados y/o Senadores han avergonzado a ese poder, pero se les tipifica a todos por igual.

Están las redes sociales, se dice. Bueno, ¿y?, ¿Falta imaginación, ganas?

El gran peligro, el que se cierne al otro lado de la frontera, queda enano, en comparación con los males del “gasolinazo”.

China, dividida, contra Japón, en su momento; Francia, igual, en su revolución de 1789, contra la posible invasión de Austria, se pusieron de acuerdo para enfrentar al agresor.

Y ¿México? Ah, el gasolinazo importa más.
jaimealcantara2005@hotmail.com