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Una Tras Otra

  • Jaime Alcántara

  • Las cosas que se deberían contar
  • Jaime Álcántara

En un artículo de Enrique Quintana, analista financiero reconocido, de la semana pasada, comenta:

(…) En pesos corrientes (con inflación) el PIB del cuarto trimestre fue de 20.73 billones (millones de millones de pesos), cifra que se ubica en el nivel más alto de la historia. Incluso, en los últimos nueve trimestres (desde el IV de 2014), los números del INEGI muestran que ocho veces el PIB en la administración de Peña Nieto registró nuevos máximos históricos. En pesos constantes (sin inflación) es el mismo caso (…)

Y, sigue: La tasa de crecimiento promedio anual con Enrique Peña Nieto es de 2.14 por ciento, casi el doble del 1.17 por ciento que reportan los números del INEGI para los primeros cuatro años de la administración de Felipe Calderón Hinojosa y también por arriba del 1.29 por ciento del primer cuatrienio de Vicente Fox Quesada y del 1.87 por ciento del periodo de Ernesto Zedillo Ponce de León (…).

Y, culmina: Mi duda es si la revisión y corrección de datos futura por parte del INEGI mantendrá esas cifras. Espero que por el bienestar de los mexicanos se mantengan y no sea que las palabras de Peña Nieto de ‘Mi único propósito es que a México le vaya bien’, sea en los hechos y no en las estadísticas macroeconómicas, ¿O qué opina usted estimado lector?

Quintana, propio de su profesión, esboza primero un recuento de lo recolectado por el INEGI, en sus trabajos normales, que en parte son las estadísticas relacionadas a la economía nacional. Aquí caemos en cuenta que el propio Gobierno hace poco porque la población conozca los números, objetivo de su accionar. Cuando menos, no con la profusión que debiera ser. Es cierto que la economía es ante todo, sensación, aunque parezca increíble. Porque, si el bolsillo registra mejoras es obvio que la reacción debiera ser en ese sentido. Entonces sí, como lo afirma el periodista, con las bases sólidas de la institución, esto es cierto, porque no hay ese sentir de la gente. Por qué los cuestionamientos acerca del mal desempeño gubernamental en la materia.

Para esto, el epígrafe, del expresidente de la FED, es más que contundente: importa la percepción y, punto.

Como podemos deducir, esto no es un fenómeno nuevo. También otros gobiernos se han equivocado en la comunicación con sus gobernados. Peor aún. Para Enrique Peña Nieto hay demasiados detractores en los medios. En las redes sociales, ni se diga. Oleadas de opiniones tratando de socavar la credibilidad.

Claudia Benassini Félix, en la revista Zócalo, dice: Sabemos de la existencia de empresas que, por una buena suma de dinero, se dedican a marcar tendencias y a posicionar los famosos hashtags que se convierten después en Trending Topics. Esto es, en muchos casos, a distorsionar la realidad.

Para redondear mis comentarios, vale la pena echarle un vistazo al último párrafo del analista, cuando dice: (
) Espero que por el bienestar de los mexicanos se mantengan (las cifras).

El propósito es más que elocuente. Está diciendo lo mismo que muchos quienes dudan, o afirman, acerca del rumbo de la economía. No importan los números, vale la intención de quienes quieren distorsionar la realidad.
jaimealcantara2005@hotmail.com