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Una Tras Otra

  • Jaime Alcántara

  • Los peligros de la era Trump
  • Jaime Alcántara S.
  • “Hay que tener cuidado al elegir al enemigo porque uno termina pareciéndose a ellos”

JORGE LUIS BORGES

“Cuando tu enemigo sea poderoso, agáchate y espera tu oportunidad”

MAZARINO
Quienes escribimos siempre creemos poder influir en grandes decisiones. Nada más alejado de la realidad. Quizá, si se tuviera la fuerza de aquel legendario James Creelman, de James Reston, de Bob Woodward (caso Watergate) o, López Dóriga, Raymundo Rivapalacio, Carlos Loret, podría ocurrir algo. Pero, como tampoco, alguien dice lo contrario, seguimos.

 

Allá, cuando iba mediando la campaña por la Presidencia de Estados Unidos, comenté en este mismo espacio que el empresario podría ser un gran peligro para la humanidad. Me atreví a pronosticar que sería una especie de nuevo Hitler, claro, con las limitaciones que esta época impone.

Desgraciadamente, creo, no me equivoqué.

El fin de semana, en ocasión de una conferencia entre los responsables de las relaciones exteriores de China y Francia, Wang Yi, Ministro de la primera, advirtió que si hubiera conflicto, no habría ganadores (en relación a Corea).

Como todos sabemos, el gigante asiático es, tal vez, el único aliado del dictador, hijo de dictador, Kim Jong-un. Los antiguos ejes: China-Vietnam-Corea; URSS-países de la cortina de hierro-Cuba-Libia-Siria-Irak… se han extinguido. De hecho, solo Moscú, ahora capital, únicamente, de Rusia, habría cedido a la tentación de un Putin aparentemente ilegal en el poder, para intentar como muchos dictadores, legitimar su estadía en la silla mayor, tratando de ampliar su territorio.

De allí la invasión a Crimea, por la pretendida filiación de esa península con la Unión Europea. Igual, su protección y apoyo al régimen genocida de BasharHáfez al-Ásad de Siria (también, dictador e hijo de dictador), para tratar de emular las antiguas glorias del conglomerado que formó Stalin, a raíz de la derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial.

China, en su apetito por conquistar mercados, en una especie de socialismo/capitalismo, se había olvidado de las ideologías marxistas/maoístas, que postulaban otros quehaceres.

Pero llegó Trump.

Lo primero que hace, este hombre, es lanzar un ataque contra Siria, por lo de la agresión con armas químicas, en contra de la población indefensa. Después, otro. Esta vez con lo que eufemística y jactanciosamente llaman “la madre de todas las bombas” sobre Afganistán, que la nueva administración justificó para seguir echando pleito a los seguidores de Al-Qaeda. Lo cierto es que fue para que el bravucón Presidente pudiera decirle a sus rivales, reales o aparentes: miren, soy poderoso ¡témanme!

Lo de Corea es otro cantar. El aprendiz de genocida, seguro que no ha sabido leer lo que le pasó a Sadam Hussein, en Irak. Sus pretensiones de pasar a la historia como algo supremo, caería en el infierno que el mismo creó. Eso le pasará al coreano. El problema es que en su ceguera no para mientes en seguir con lo absurdo de su idea, aunque en ello se vaya su propia vida.

Eso es lo de menos, lo importante son aquellas de quienes nada tienen que ver con sus locuras y esquizofrenias.

Estados Unidos ya envió un cargamento de malas nuevas con destino a Asia. No es difícil que el Presidente ordene un ataque. De aquí, Rusia, sobre todo, querrá parte del protagonismo, para que sus gobernados olviden lo doméstico. Y, puede que China.

Ojalá y me equivoque, por el bien de los involucrados, sin culpa, y por el bien de quienes nada tenemos que ver con las sinrazones de Trump.
jaimealcantara2005@hotmail.com