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Una Tras Otra

  • Jaime Alcántara

  • Ballottage para Francia
  • Jaime Alcántara S.

Pues, parece que se desinfló la populista de derecha. Hasta hace un par de meses, Marine Le Pen parecía imbatible. Esto se dio a raíz de un escándalo, derivado de la posible comisión de un delito, del candidato con mayores posibilidades, el republicano Francois Fillon, a quien le descubrieron que tanto su esposa como dos de los hijos habían cobrado en su nómina del Congreso, sin justificar el trabajo.

Los resultados de la elección del domingo pasado colocaron a Emmanuel Macron a la cabeza, para la segunda vuelta que se llevará a cabo el 7 de mayo.

Le Pen es la segunda. Como todos sabemos, ella es heredera del Partido (Frente Nacional) que fundara su padre Jean-Marie, y que disputara la Presidencia en el 2002, en contra de quien resultó triunfador: Jacques Chirac.

Los demás partidos, sobre todo los tradicionales como el Conservador y el Socialista, salieron del escenario. Con 23.9 por ciento de Macron (En Marcha), 21.4 de Le Pen, les siguieron quienes no tendrán otra oportunidad en este periodo electoral: Fillon, de los Republicanos, con el 19.71; Jean-Luc Mélenchor, de la izquierda, con el 19.02; y BenoitHamon, socialista…

No es temerario pensar que las elecciones de mayo pueden definir el destino de Europa y del mundo.

De inicio, con el triunfo del republicano Donald Trump, el orbe resintió fuertes sacudidas en las bolsas de valores y las monedas de casi todos los países. Como es del dominio público, son los principales indicadores del mundo capitalista en el que vivimos. Y, no era un asunto de menores dimensiones. El empresario había prometido el oro y el moro a sus seguidores, quienes, sin meditarlo mucho (hubo hasta latin@s que votaron por él), se fueron con la finta y lo hicieron presidente del imperio más poderoso del planeta.

Las consecuencias ya están a la vista.

Macron es de ideas liberales. Fue banquero y ministro de Economía en la primera etapa de Francois Holland. Su proyecto es, dados los antecedentes, seguir con el establishment. En concreto, un personaje común.

Por su lado, la abanderada de Frente Nacional (segunda en la votación) irá en contra de lo establecido. Una Trump en potencia, pues. Al igual que el norteamericano, la señora ha amenazado con echar a todo lo que no sea francés, sobre todo a la inmigración árabe. Igual, salir de la Unión Europea, haciendo segundas a Inglaterra. En cuanto a su proyecto nacional, la idea es (también como aquel) crear fuentes de trabajo, derivadas de un proteccionismo irracional, para su industria y comercio.

Ambos, el estadunidense y la francesa, dan la impresión de desconocer cómo funciona el sistema que refundaron Ronald Reagan y Margaret Thatcher (la economía regida desde las grandes metrópolis). Es decir, el capitalismo tiende sus redes a lo largo y ancho del mundo, esperando recolectar todo lo que se pueda. A cambio, deben dejar algo, para aquellas latitudes de donde provienen una buena parte de sus riquezas.

El mensaje, en lo particular, es que la sociedad francesa está cansada de sus políticos y partidos tradicionales, aunque Macron haya sido ministro en esta Administración. Para el caso, el francés era un person je casi desconocido en los inicios de esta contienda.

Aguas, dijéramos en México.

Como ya lo he comentado en otros artículos, cuando las emociones se sobreponen a lo inteligente, las sociedades pueden pagar por sus desatinos. V. gr: nuestros vecinos del norte.

Igual, al pleito de los izquierdistas y los nacionalsocialistas de Alemania, surgió Hitler.
jaimealcantara2005@hotmail.com