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Una vez más, el debate de la mariguana / Agenda Ciudadana / Rebecca Arenas

  • Rebecca Arenas

Al Dr. Manuel Mondragón y Kalb, tenaz luchador

por la salud integral del individuo y la familia.
Tras varias años de presentar al Congreso de la Unión diversas iniciativas hacia la legalización de la mariguana sin conseguirlo, una vez más los legisladores perredistas insisten en su propuesta; sosteniendo que ante el fracaso del Gobierno en el combate a los estupefacientes, se hace necesario un nuevo enfoque en la política de drogas que pase de la prohibición a la regulación.

Se han sumado a esta propuesta, algunos grupos que destacan los valores terapéuticos de la mariguana, y otras organizaciones como la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable, vertiente de la emblemática México Unido contra la delincuencia, que han llevado hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación su demanda de reconocimiento al derecho de los individuos de consumir la mariguana para fines lúdicos, es decir, de mera recreación.

Lo paradójico en el empeño de estos grupos, es que debiendo impulsar su propuesta desde una perspectiva judicial que contemple la oferta y la demanda del mercado de la mariguana, se han limitado a demandar su libre consumo, lo que en caso de aprobarse, además de provocar un impacto devastador en materia de salud pública, nos enfrentaría a un esquema incongruente en lo jurídico, ya que permitiría el consumo de la mariguana, pero no así su venta ni su producción. Cabe agregar que incluso, de surgir la propuesta de legalizar la venta y la producción, se estaría de hecho legalizando el narcotráfico, situación absurda desde todo punto de vista, pero particularmente desde la perspectiva de salud pública.
Sorprende por ello que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en voz del ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, aborde este controvertido asunto, argumentando el derecho del individuo de hacer lo que le convenga con su cuerpo; una tesis por demás polémica, ya que liberar esta droga con fines recreativos sentaría un precedente para liberar las demás drogas, y si a esto añadimos el dato del INEGI de 2011, sin duda rebasado, de que un 50 por ciento de los consumidores de sustancias psicoactivas son menores de edad, concluiremos que la despenalización de la mariguana constituiría un estímulo para que cada vez más número de menores se convirtieran en adictos. Una perspectiva alarmante.

Cabe destacar asimismo, que la insistencia de la fracción perredista, tanto en las cámaras federales como en la ALDF, ha sido frecuentemente acompañada de razonamientos de dudosa objetividad, como que la mariguana es una droga blanda menos nociva que el alcohol y el tabaco que se venden sin ningún problema; o el argumento esgrimido por el diputado perredista Fernando Belauzaran, de que “No existe un solo caso de muerte por sobredosis de mariguana, en cambio sí sabemos de las muertes por el alcohol o el cigarro”. Señalamiento que el comisionado nacional Mondragón y Kalb rebate señalando: “No cabe comparar los daños de la mariguana con los del alcohol, ya que hay más consumidores de alcohol que de mariguana en el mundo, por tanto, las cifras de los daños del primero, son más conocidas.

Incluso frente a la tesis del ministro Arturo Zaldívar, de considerar que el libre consumo de la mariguana constituye un derecho humano, cabe recordar, que por encima de ese derecho, nuestra Ley fundamental reconoce como valor tutelar máximo el cuidado de la salud.

En ese sentido, el comisionado Mondragón y Kalb ha conminado a los especialistas de alto nivel de Conadic a mantener una posición abierta y respetuosa con las diversas propuestas en la materia, pero profundamente comprometida con la salud pública de los mexicanos.

El asunto ya llegó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y corresponderá a Conadic hacer el contrapeso en este polémico debate, que deberá convocar, mas pronto que tarde, a la participación de los padres de familia interesados en proteger a sus hijos del terrible flagelo de las adicciones. Un aliado estratégico formidable.

rayarenas@gmail.com