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Unidad y acuerdos ante un gran desafío / Cuidémonos

  • Hazael Ruíz Ortega

  • Hazael Ruiz Ortega

Iniciamos el año ante una gran encrucijada ¿Qué habremos de hacer como Nación? ¿Qué comportamiento tendrá la sociedad? ¿Qué actitud asumirán cada uno de los habitantes de este territorio llamado México? Urge la reflexión individual y colectiva. En lo local y en lo global se requiere de la participación de todos.

Parte de la encrucijada dará inicio con la llegada del nuevo presidente de Estados Unidos a la Casa Blanca el próximo 20 de enero. El desafío se agranda porque actuaremos con reglas que han cambiado radicalmente -para el país y el mundo- al enfrentar temas que requieren de la sensibilidad, la audacia, la inteligencia, la academia, la política, el diálogo y el acuerdo sobre la base “todos ganan”.

Respecto a nuestra nación construiremos una narrativa diferente sólo si actuamos acorde a los requerimientos de esta “nueva realidad” que nos demanda un amplio y pleno acuerdo entre la sociedad y autoridades.

Urge la reflexión colectiva, desentrañar el desafío, el qué hacer ante ello y ponernos a trabajar. No podemos quedarnos atrapados en el victimismo que somos un país débil y dividido; o que no es posible hacer nada porque la vida está hecha de amenazas y multiplicidad de adversidades en discriminación, intolerancia, exclusión y otros temas tan profundos.

¿Qué hacer? ¿Nos adaptamos y aceptamos la derrota o nos convertirnos en hacedores de nuestra historia a partir de nuestras fuerzas y oportunidades?

En este sentido y a manera de “lluvia de ideas”, quizá para una plática con amigos en fin de semana, analicemos dos representaciones sociales vinculadas al año 2017: “La moneda está en el aire” y una que quizá causa hilaridad yopinión de poca seriedad, pero vale la pena incluir“…que la fuerza te acompañe”.

Iniciemos buscando el trasfondo de la frase “la moneda está en el aire”. Lo que seguramente nos remite a: esperar a que se cumpla “el destino”, donde lo azaroso decidirá lo que habrá de seguir. Nos conformamos a la “decisión” de la “buena o mala suerte”. Nos arrinconamos en la especulación, el delirio y la suposición.

Sin embargo, implica que quien se rija por esa frase toma un riesgo y se coloca en un punto de no retorno. De no retroceder en lo que ha emprendido, de no recular y asumir sin más el resultado.

La otra frase, insistimos que pudiera parecer burlona “que la fuerza te acompañe”, pertenece a la conocida y emblemática “Star Wars”. Expertos dicen que se utiliza al decir adiós o desear buena fortuna “cuando los individuos separan sus caminos o se disponen a enfrentar un desafío inminente y esperanza antes de una batalla o que sus objetivos fueran conseguidos con mayor eficacia”.

Sin duda que esta frase implica acción. Actuar, sí, arropados por la fuerza… de voluntad, de inteligencia, de sensibilidad, de audacia ante los grandes retos.En la participación comunitaria aceptemosen plural… “que la fuerza nos acompañe”. Pero, no en un sentido de “súplica” o de “víctimas” y si desde la concepción de actuar para construir, para hacer nuestra anhelada realidad de una patria justa y vigorosa en donde existe la equidad para todos.

Siguiendo con la frase, especialista dice “La gran lección podría ser ésta: nunca hay sólo una esperanza. La esperanza en Star Wars, aunque parece que trata de grandes sucesos a escala galáctica, requiere esperanza para la persona individual, se trata de creer que alguien puede encontrar la luz, sin importar lo profunda que esté en el lado oscuro”.

Es la hora de profundizar en la reflexión colectiva y actuar, si es que decidimos cambiar el presente y construir un mejor futuro a las generaciones venideras.
hazael.ruiz@hotmail.com