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Urgente plan de apoyo a las finanzas estatales / Horizonte Económico / Carlos Loeza Manzanero

  • Carlos Loeza Manzanero

Concluye el primer mes de este 2016 en medio de un entorno internacional complejo y situación poco sencilla al interior de la economía mexicana.

En el contexto internacional la adversidad continúa presente, tal es el caso de la economía de China, cuya desaceleración en 2015 llevó a un crecimiento anual de un 6.9 por ciento, y se estima que en este año se ubique entre 5.5 por ciento y seis por ciento.

En materia petrolera, la caída del precio del crudo mexicano de exportación registró los niveles más bajos de los últimos lustros, mientras que el tipo de cambio osciló entre los 18 y 20 pesos por dólar.

En cuanto a la economía mexicana, la situación es también compleja, pero como se señaló en el espacio anterior, se tiene la expectativa de que el inicio de la instrumentación de las Reformas Estructurales conlleve a un crecimiento del orden del 2.5 por ciento, el mayor de los últimos cuatro años, y ello se refleje en materia de empleo.

Ahora, la atención se tiene que centrar en los once meses siguientes, y en ese escenario deberá ponerse especial atención al comportamiento del gasto público y a la problemática central de las finanzas estatales.

En el primer caso, se especula que en el mes de marzo, incluso antes, se anuncie un nuevo ajuste al gasto público, que sería efecto de la caída de los ingresos petroleros.

En cuanto a las finanzas estatales, el análisis deberá centrarse principalmente en el efecto del alza de la tasa de los Cetes, que el Banco de México incrementó en enero en 0.25 por ciento, que sobre el monto de la deuda estatal el impacto sería del orden de los mil 300 millones de pesos.

Situación compleja, porque ocurre en un contexto donde los ingresos estatales han tendido a la baja en términos reales y los apoyos petroleros dejaron de serlo.

Esto en un contexto donde se tiene la expectativa de que la tasa de interés de la FED de Estados Unidos aumentará próximamente, lo que obligará a que Banxico nuevamente tenga que subir la de CETES.

Aquí cabe el comentario de que Banxico se adelantó, porque lo más conveniente era reaccionar después del alza en Estados Unidos.

Pero además, el impacto sobre las finanzas estatales ya está presente y, en todo caso, se irá incrementando gradualmente.

Desde los meses de septiembre y octubre del año pasado, cuando crecieron las expectativas del alza de la tasa de interés de los Estados Unidos, se especulaba que gradualmente podría llegar a 1.25 por ciento y en México el alza podría alcanzar los dos puntos, preocupante en ese entonces, lo que se ha agudizado por la situación que prevalece.

Renace la inquietud de que las autoridades se están tardando en el plan de emergencia para las entidades federativas, derivado del incremento en la tasa de interés, como en su momento se comentó, lo menos adecuado sería aumentar apoyos vía participaciones, lo que requieren son potestades, y con el debido esfuerzo mejoren los ingresos propios que compensen el impacto del alza en la tasa de interés y permita ingresos adicionales para estimular la actividad económica. ¿Para cuándo?
*estudioshacendarios.clm@hotmail.com