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Valiente ante Peña, miedoso ante Trump

  • Jorge Schiaffino

Ha sido una constante que el PAN actué sin ética, sin principios y con un claro oportunismo, criticando al Presidente por sus decisiones de carácter económico, cuando desde las Cámara del Congreso de la Unión han respaldado y votado las propuestas sobre todo en las diversas leyes de ingresos y los presupuestos de egresos.

En el caso de las invitaciones a los entonces candidatos a la Presidencia de EU, su joven, inexperto presidente, quien por cierto, no fue leal ni con quien lo apoyó para llegar a su posición, rápidamente se lanzó a criticar desesperadamente al presidente Peña, una vez que ganó el candidato hoy en el poder, no reconoció en ningún momento que se había actuado con una visión de Estado y no por la coyuntura electoral. Por el contrario, rápidamente inició contactos con el exterior, poniendo en duda la forma en que el Gobierno está llevando el asunto.

Como resultado de sus ambiciones personales siempre habla que México debe tener una posición firme y digna, pero nunca critica ni opina sobre Trump, seguramente por el miedo que le produce el efecto que le causaría su animadversión, más aún, si su familia vive en EU.

Es decir, que su posición política es un disfraz, una máscara que pretende usar para engañar no solo a losmexicanos, sino para navegar entre la duda a los ojos del presidente de EU.

Envalentonado ante las decisiones del presidente Peña y miedoso, tibio, agachón para asumirse como un precandidato dócil ante EU. Esa es la calidad de este político que se ha enredado de una trampa de la que ya no saldrá.

Mientras el Gobierno de México, sus funcionarios de gabinete y de relaciones exteriores, incluyendo el activismo de Enrique Ochoa, asumen un papel protagonista y necesario de apoyo de nuestros connacionales. Este hombre pequeño de ideas y de un sentimiento nacionalista ausente, viaja al exterior con un oportunismo vivaz, rampante a intentar una imagen de defensa de México, cuando en realidad es una caricatura hueca, que muestra un partido dispuesto a todo con tal de ganar voluntades en las urnas.

Incongruente y mentecato, por ejemplo: criticando a Peña por recibir un candidato y no cuestionar un dirigente político reuniéndose con una Jefa de Estado, pero su miopía alternativa lo hace ver un mundo diferente. Sus excusas o razones, todas infantiles.

En su fracaso por EU, ya que nadie le cree porque sabiendo que su familia reside en ese país, todos saben que actúa con miedo y reserva, mientras Enrique Ochoa tuvo exitosas reuniones con diferentes organizaciones respaldando una política de Estado, siguiendo los pasos que el Gobierno ha señalado a los representantes diplomáticos acreditados en nuestro vecino del norte. Como quien dice, el chavo del PAN salió para ver qué pescaba en una gira anecdótica, se dio cuenta que sus palabras críticas al Presidente de México no hacen eco en los mexicanos que viven del otro lado de la frontera.

Resulta tonto no apoyar a nuestro Gobierno y a nuestro Presidente, resulta equivocado y sin escrúpulos, intentar “partidizar” un tema que es de Estado, desubicado en toda su posición y discurso notamos nuevamente que los valores de la política están ausentes en alguien que parecía conducirse con inteligencia y a quien sus propios correligionarios han acusado de protagonismo. Un falso dirigente, un falso político, un político de juguete.