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Van Gogh y Munch, almas gemelas

  • María Esther Estrada

María Esther Estrada M.A

Corresponsal

ÁMSTERDAM, Holanda. (OEM-Informex).- Dos vidas atormentadas, dos hombres que encontraron en la pintura una manera de expresar sus sentimientos y su visión del mundo, dos de los más famosos pintores cuyas obras están valoradas en millones de euros se dan cita en Ámsterdam.

Vincent van Gogh (1853-1890) es el anfitrión, Edvard Munch (1963-1944) el invitado. El encuentro es en el Museo van Goghy durará hasta el 17 de enero de 2016.

Entrar en estas salas llenas de color y emociones contenidas en los lienzos es una experiencia muy especial. Viéndolos así, lado a lado, no cabe duda que la obra de Vincent tuvo influencia en la de Munch. Las casi 80 pinturas y 30 trabajos en papel que cuelgan en el museo dan fe de ello.
Sus vidas a grandes rasgos

Aunque Munch era exactamente 10 años menor que Van Gogh, ambos tomaron la decisión de convertirse en artistas en 1880. Edvard, nacido en Noruega, presentó al público “Mañana”, su primera obra, en 1884. Vincent, holandés, terminó “Los comedores de patatas” en 1885. Ninguna de las dos pinturas tuvo buena acogida. Convencidos de que necesitaban estar en contacto con las nuevas tendencias artísticas, ambos pasaron tiempo en París. Aunque estuvieron a punto de coincidir y tuvieron amistades comunes (Gauguin, Monet, Manet, Pissarro y Toulousse-Lautrec, entre otros), nunca se conocieron. Sin embargo, Munch sí se familiarizó con la obra de Van Gogh, prueba de ello lo que escribió en 1933: “Durante su breve vida, Van Gogh no permitió que su llama se extinguiera. En su pincel había fuego y ardor… En el curso más largo de mi vida y con más dinero a mi disposición, quiero que mi llama se mantenga encendida y mi pincel tan ardiente como el suyo”.

Munch disfrutó del reconocimiento a su trabajo y ganó mucho dinero con él; Van Gogh fue poco valorado en su tiempo, apenas entre algunos colegas, y so

lo vendió un cuadro. Los dos pasaron tiempo en un hospital siquiátrico. Los dos eligieron gente común y escenas de la vida cotidiana para transmitir emociones universales como la belleza, el amor, la espiritualidad, el sufrimiento y el consuelo, todo dentro del ciclo de la vida.

Tuve oportunidad de hacer un tour por la exposición con la curadora Maite van Dijk. ¡Con qué pasión hablaba de ambos artistas! Para facilitar la comparación entre sus obras, se muestran juntas, agrupadas por temas. Así todos podemos admirar “El Grito” (1893) de Munch, junto a “El puente de Trinquetaille” (1888) de Van Gogh, que parecieran compartir personaje principal y escenario. Lo mismo puedo decir de “Noche estrellada sobre el Ródano” (1888) de Van Gogh y “Noche estrellada” (1922-24) de Munch, así como de muchas otras (encuentra ejemplos en este video: https://youtu.be/JbnTt3EqWeU).

Lo dejo disfrutar de diversos ejemplos de las obras de estos dos artistas que, con un estilo muy personal, llegan al corazón de los amantes del arte.

Esta exhibición es resultado de la colaboración entre el Museo Munch (Oslo, Noruega) y el Museo Van Gogh (Ámsterdam, Holanda). Los visitantes tenemos la oportunidad única de ver obras también de colecciones privadas y otros museos que pocas veces se exponen al público. A mí me encantó. Se las recomiendo. Para mayor información: www.vangoghmuseum.nl