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Vencer los miedos

  • Jaime Alcántara

“Lo que hace Trump es tratar de dividir al mundo. En México, dividir a la sociedad, para que odien a  su Presidente”:

Joseph Stiglitz

Premio Nobel de Economía

Casi todos los gobernantes que quieren someter a sus conciudadanos, usan como método, el miedo. Éste, influye desde la idea de tener menos, de ser espiados, de ser descubiertos por alguna mala conducta, de ser reprimidos por alguna manifestación física o de sus ideas, etc.

Nada mejor para un Presidente, un dictador, un caudillo, que infundir el miedo.

Ahora bien. Donald Trump no es el primero en lanzar (y cumplir) amenazas en contra de los nuestros, allende la frontera. También lo hizo Schwarzenegger.

Aún antes de ser gobernador de California, expresó abiertamente su xenofobia, no obstante que es austriaco de nacimiento. El 19 de abril de 2005, repitió su inclinación ante un auditorio de periodistas estadunidenses. Dijo que lo ideal sería cerrar la frontera no solo en el estado que gobernó, sino en toda la Unión Americana.

Y (peor aún) volvió a la carga.

Elogió el trabajo de aquellos frustrados cazadores de utilería (exKu Klux Klan). El viernes 29 de abril, en una entrevista a una radiodifusora de Los Ángeles, CA, el gran justiciero del celuloide dijo […] “creo que han hecho un trabajo maravilloso y […] fíjense que han reducido en un gran porcentaje el flujo de inmigrantes ilegales […] Eso demuestra que cuando haces un esfuerzo las cosas pueden funcionar […]” Y otra vez. El ocho de mayo, el “governator”, pidió al Gobierno federal desplegar más guardias fronterizos para vigilar los más de 3 mil kilómetros de la frontera con México… Bueno.

Los miedos hicieron, por ejemplo, que a medida en que el conteo de los votos, en las elecciones pasadas (Hillary vs. Trump), nuestra moneda fuera sufriendo. Cada punto hacia arriba del magnate eran puntos hacia abajo para el peso.

Quien quiso arruinar a las Cajas de Ahorros de principios de siglo no hizo más que correr la versión que el dinero de los depositantes estaba en peligro, para crear un verdadero caos entre los potenciales perdedores. En este caso, el asunto es muy sencillo. Ninguna Institución de crédito (léase banco) tiene a la vista las toneladas de dinero que sus clientes han llevado hasta las ventanilla o, en estos tiempos, en las cajas donde se pueden realizar las mismas operaciones. Así que, Cajas o Bancos, tendrían que sufrir si a alguien se le ocurriera o tuviera la aviesa idea de arruinarlos.

Las crisis, comentaba en algún otro artículo, deviene igual por los miedos. Éstos, influyen igual para que las acciones de los grandes inversionistas se conviertan en polvo, ya sea en la bolsa de valores, en financieras, en acciones de empresas del tamaño que sea.

En los tiempos que vivimos, Trump ha puesto a rezar a media humanidad. Y no es para menos.

Una barbaridad de ese orate, puede desencadenar una guerra de quién sabe qué dimensiones.

Acostumbrado, como es, a que se cumplan sus caprichos o, cuando menos, a hacer sentir su autoridad, rogamos a todos los santos del martirologio romano que se le quemen las manos y los ojos, antes que pueda oprimir el tan temido botón rojo.

En tanto, las precauciones de todos, deben ser como en cualquier asomo de crisis:
prever.

El Gobierno debe hacer su trabajo, tener una estrategia. Hasta ahora, dígase lo que se diga, el Presidente ha estado llevando las cosas bien. Cualquier asomo de miedo, de ultrarreacción, Trump lo tomará (como la adrenalina a los perros) por miedo. Por tanto, como signo de debilidad.
jaimealcantara2005@hotmail.com