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Veracruz: pionero del control constitucional local

  • Eduardo Andrade

Al celebrarse el 1° de junio los cien años de la reinstalación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, su presidente Luis María Aguilar resaltó la importancia de nuestra organización federal y agradeció la presencia de representantes de todos los Tribunales Superiores de las entidades federativas en lo que denominó un “ejercicio de federalismo”, destacando que “la esfera federal surge de los gobiernos estatales”; añadió que es por éstos que existe la Federación y que “este federalismo lo conformamos auténticamente todos: los funcionarios de las entidades federativas junto con los integrantes del Poder Judicial de la Federación.

Los fueros locales y federal conformamos un todo, un sistema, y como tal, compartimos un objetivo común.” Más adelante aludió al cambio sistémico que opera en la administración de justicia dentro del cual, me permito agregar, aparece también el desarrollo de los mecanismos de control constitucional local, cuya más reciente expresión la encontramos en la Constitución de la Ciudad de México que dedica un extenso artículo al tema y crea la Sala Constitucional del Tribunal Superior de la capital.

Como veracruzano, me resulta motivo de orgullo constatar que Veracruz fue la punta de lanza de este movimiento del federalismo judicial al que se refirió el ministro presidente. La reforma integral que impulsó Miguel Alemán creó la primera Sala Constitucional local en nuestro país y sobre ese modelo básico se ha expandido el sistema a 24 entidades federativas.

Así lo refieren destacados constitucionalistas e investigadores del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, como César Iván Astudillo Reyes, quien en “La justicia constitucional local en México” dice: “La primera experiencia de justicia constitucional local corresponde al estado de Veracruz en el año 2000… La “circulación” de estos sistemas, y de algunas de sus técnicas en particular, parece augurar que en el corto plazo asistiremos a un ejercicio de aceleración en su expansión hacia otros estados, haciendo posible que en el mediano y largo plazo, si todo sigue como hasta ahora, la justicia constitucional local sea una realidad en la totalidad de estados de la República Mexicana, lo que supondría un genuino ejercicio de reivindicación histórica del origen local de la paradigmática garantía jurisdiccional de la Constitución mexicana”.

El respetado tratadista Eduardo Ferrer MacGregor en su obra “Derecho procesal constitucional local” señala: “El marco jurídico del federalismo mexicano presenta nuevos derroteros al iniciar el siglo XXI. Las recientes reformas a los ordenamientos supremos de las entidades de la República mexicana marcan una corriente floreciente del llamado derecho constitucional estatal” y destaca en su trabajo la novedad que la Constitución veracruzana de 2000 introdujo al respecto; comparando el desarrollo del sistema que se extiende por el país al aplicado con éxito en Alemania.

Manuel González Oropeza en “Los medios de control constitucional en las entidades federativas” dice: “Fue a partir de la reforma efectuada a la Ley Fundamental del Estado de Veracruz en el año 2000, que a nivel local se comenzó a incorporar este instrumento.”

La justicia impartida por las salas constitucionales locales constituye un elemento central de un auténtico sistema federal que fortalezca institucionalmente a las entidades federativas y cree una auténtica descentralización de la función jurisdiccional.

eduardoandrade1948@gmail.com.mx