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Viagra y Bismarck / Juego de Palabras / Gilberto D’ Estrabau

  • Gilberto Destrabau

Desde que Pericles inventó la democracia y los atenienses empezaron a votar con valvas de ostras, aquellos desperdicios tuvieron su valor agregado y se empezaron a cotizar en el mercado electoral. Luego los fenicios inventaron el dinero, y ya no se habló más de monetizar la basura. Los votos fueron voluta y/o lo que con ella se pudiera comprar. Satisfacción sexual, por ejemplo.
El canciller de hierro

¿Sabe usted quién inventó el Seguro Social? No fue un filántropo, ni un político de izquierda, ni un líder religioso. Fue uno de los autócratas más rígidos que han existido: Otto von Bismarck, apodado “el Canciller de Hierro”.

¿Y quién cree usted que dispuso que los trabajadores se jubilaran a los 65 años? El propio Bismarck, por la no tan caritativa razón de que, en la segunda mitad del siglo XIX, la expectativa de vida en Europa era precisamente esa, así que el Estado no tendría que cargar con las pensiones por mucho tiempo.
El envejecimiento de México

De acuerdo con el Consejo Nacional de Población para 2030, en México, habrá más adultos mayores que jóvenes menores de 15 años y en 2050, el 30 por ciento de la población, alrededor de 50 millones, tendrán más de 60 años.

Y ahí fue donde se equivocó Bismarck. Porque en 2016, la expectativa de vida es de más de 70 años, y sigue subiendo. Así que el Estado tiene que mantener a millones de personas que ya no cotizan. Quién sabe de qué van a vivir en el futuro, porque el Seguro Social está quebrado, como lo están los fondos de retiro de las grandes empresas productivas del Estado, como Pemex y la Comisión Federal de Electricidad.

Actualmente, los adultos mayores casi llegan a 15 millones.

Según la Coneval, dos de cada 10 adultos mayores pueden solventar sus gastos, los ocho restantes viven en situación de pobreza. O sea, que en México, actualmente, hay más de siete millones de hombres viejos y pobres. Que quizá no puedan hacer muchas cosas – por ejemplo, el amor – pero que sí pueden votar.
La disfunción eréctil en la estrategia de los partidos

Actualmente, las monedas de cambio más populares en el mercado negro electoral son las canastas de alimentos y las tarjetas de crédito, pero no creo que pase mucho tiempo sin que los cuartos de guerra se den cuenta de que hay siete millones de votos al alcance de una pastilla.

En varias partes del mundo, el “Viagra por Votos” es historia antigua. Desde 1999 se conoce en España, especialmente en Andalucía.

En Tailandia, donde la compra de votos no es una novedad ni mucho menos, desde 2007 se descubrieron redes de candidatos que ofrecían Viagra a cambio de votos. Y en Corea del Sur investigan a un candidato a las recientes elecciones legislativas, por distribuir pastillas contra la impotencia.

En México hay muchos caballeros de la tercera edad, quienes, como señalábamos antes con cifras oficiales, apenas pueden mantenerse, pero tienen su corazoncito. Y a lo mejor también tienen pareja, a la que no le pueden cumplir.

Como grupo, ya sabemos quién los clientelizó hace ocho años, con la famosa pensión. Me late que dentro de poco podrán ponerse cariñosos, siempre y cuando sigan votando por quien diga la que no es rubia.

Buenos días. Buena suerte.
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