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Vísperas electorales

  • Alejandro Díaz

El próximo sábado los candidatos velarán sus armas. Casi 70 de ellos a gobernador en 12 entidades, varios cientos a diputados locales y casi un millar de ayuntamientos. Aunque la mayoría estará apoyada por alguno de los partidos políticos, hay también algunos independientes, por lo que como antesala a la elección federal serán muy especiales.

También velarán sus armas los partidos políticos y los gobiernos de todo nivel pues consideran que está en juego la elección en 2018, que incluye la Presidencia y la renovación del Congreso. Después de varios meses de campaña, la oposición en pleno busca alcanzar triunfos dado el bajo aprecio que la población tiene por los gobiernos actuales y por los partidos, según muestran las encuestas.

En algunos estados la competencia es real solo entre dos de los candidatos, y en pocos entre tres, mientras los demás postulantes quedan muy lejos del triunfo. Esta situación da a los partidos que están en el poder una posición de ventaja, pues el voto opositor se dividirá entre distintas opciones. Para ganar, un candidato no requiere tener más de la mitad de los votos, tan solo obtener más votos que sus contrarios. Por eso muchos candidatos ganarán con solo un tercio o poco más de la cuarta parte de la votación total.

En esta ocasión no se ven candidatos independientes exitosos como en 2015, ni a nivel gobernador como “El Bronco” ni a nivel de diputados como Clouthier o Kumamoto. Quizá seamos sorprendidos con algún ayuntamiento “independiente” como fue el de Morelia ese año pero ahora no han resaltado, ni los medios han informado de casos similares.

Lo que sí es que los comicios de este fin de semana son evaluación tanto de los Gobiernos de los Estados en disputa como del gobierno federal, por lo que los partidos, y sus presidentes, estarán buscando personalmente el triunfo. Harán lo que esté en sus manos para lograrlo.

Hay tres estados en donde las encuestas ya muestran un claro ganador: Puebla para el PAN así como Hidalgo y Sinaloa para el PRI. En las nueve restantes no está tan claro: las encuestas definen poco pues tienen altibajos una con otra o muestran tendencias concurrentes podrían cambiar los resultados.

Por la mala opinión que los ciudadanos tienen sobre los políticos aún falta ver si los ciudadanos se presentarán a votar en número suficiente para que los resultados representen la verdadera voluntad popular. No olvidemos que los partidos políticos saben mover a sus partidarios a que voten, y que, por el contrario, al resto de la población -sin duda la mayoría- solo la mueven, si acaso, los lemas, los discursos y la personalidad de los candidatos. De esa manera los ahora indecisos decidirán las elecciones que las encuestas aún no aclaran.

Votar es definir, pero también es no hacerlo. Una alta participación mostrará verdaderamente lo que desea la ciudadanía; un alto abstencionismo solo permitirá que los partidos con más recursos sean los triunfadores. Los votantes tienen la palabra, queremos escucharla.

daaiadpd@hotmail.com