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Vivir más, sí, pero con calidad

  • De carne y Hueso: Sonya Valencia

Por SONYA VALENCIA
La tecnología forma parte de nuestra vida diaria. Computadoras, tabletas, laptops, teléfonos inteligentes… Si bien es cierto que todos estos aparatos facilitan nuestra vida, la verdad es que también afectan, y mucho, a unos de nuestros órganos más preciados: los ojos.

Pasamos horas y horas trabajando delante de una pantalla, viendo televisión o chateando, leyendo, viendo fotos, videos o buscando información en la red y no reparamos en el daño que le hacemos a nuestra vista. La tecnología sigue avanzando, pero nuestros ojos son los mismos de toda la vida. ¿Estamos verdaderamente preparados para prevenirnos de una afección ocular?

Datos abalados por la licenciada en Optometría, Nancy Espíndola Romero, del Instituto Politécnico Nacional., dicen que al día cada persona ejecuta entre 12 y 33 mil movimientos de cabeza y ojos. Nuestras pupilas reaccionan de cuatro mil a 17 mil veces y, cuando trabajamos frente a un ordenador, hacemos 30 mil pulsaciones de teclado.

Pero, ¿qué implican estos números? Que una persona que trabaja frente a una pantalla puede desarrollar lo que se denomina Síndrome Visual Informático (SVI), un conjunto de síntomas que ya presentan un gran número de usuarios de dispositivos digitales, como escritores, periodistas, secretarias, estudiantes y ejecutivos de todo tipo.

¿Qué es el SVI?

“Es una afección temporal resultante de enfocar los ojos en una pantalla de computadora durante largos e ininterrumpidos periodos de tiempo”, asegura la experta.

¿Cuáles son sus síntomas?

“Entre los más comunes está la fatiga, visión borrosa, picor de ojos, dolor de cabeza, de ojos, ojo seco e irritado, hipersensibilidad a la luz, y anomalías refractivas como astenopia ocular (cansancio de los ojos por ver la pantalla de la computadora, leer, etcétera), además de dolor de cuello”.

¿Qué hacer para prevenir el SVI?

Por su parte la licenciada en Optometría, Ana Lilia Gabriel, vocera del Consejo Optometría México, apunta que “lo primero que tenemos que hacer es adaptarnos a ciertas necesidades que nos permitan usar este tipo de dispositivos por más tiempo, y esto se puede lograr tomando medidas que nos protejan contra ellos.

“Es importante tener un ambiente de trabajo adecuado. La silla y escritorio que usemos para trabajar deben ser ajustables para facilitar la lectura en la pantalla. Además, se recomienda que la pantalla que usemos tenga por lo menos, 14 pulgadas y se ubique entre 45 y 60 centímetros de distancia, a la altura de los ojos. No arquearse al monitor para leer y escribir. Asimismo, se sugiere usar un filtro para evitar deslumbramientos, así como fondos claros con texto oscuro”.

Y algo también importante, Ana Lilia Gabriel recomienda que después de 20 minutos de estar frente a nuestro dispositivo, apartemos la vista y la fijemos en un punto distante. “También hay que hacer espacios en nuestra rutina. Así por ejemplo, hay que cambiar de actividad, caminar, salir y hablar con los compañeros de trabajo, si los hay”.

Otro consejo que da la experta es parpadear seguido. “Cuando pasamos frente a un dispositivo móvil solemos quedarnos varias horas sin parpadear porque no nos damos cuenta. Tenemos que estar conscientes de que debemos parpadear constantemente para que la lágrima no se seque, porque se corre el riesgo de padecer el síndrome de ojo seco”.

La especialista recomienda, además, que las personas que pasen mucho tiempo frente a una pantalla acudan con un especialista, el cual les hará una valoración, y si es necesario les recetará un lubricante ocular para combatir la fatiga del ojo, puesto que el lubricante permite que la lágrima quede más tiempo en la superficie del ojo.

Estamos en una era de cambios, de nosotros depende que esto cambios sean beneficiosos para nuestra salud, porque la salud es la base de una vida más larga, feliz y con calidad. Llegar a viejos con salud visual forma parte de esa calidad de vida que todos deseamos.
softreras09@gmail.com